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Sociedad

Capacitación Universitaria: “Hace veinte años, poquísimos apostábamos por un modelo educativo donde el pupilo se transforma en el eje del aprendizaje”

La llegada del Covid ha supuesto un cambio de hábitos en muchos sentidos, menor presencialidad, desplazamientos reducidos, una forma diferente de consumir… Y lo que es más esencial, una transformación digital que asimismo se ha sentido en la capacitación, ¿no es de esta forma?

Ciertamente hay un ya antes un después tras la pandemia de la COVID diecinueve. Ahora estamos en un periodo que podríamos llamar “intermedio”, o sea, en una fase de adopción de nuevos hábitos que han llegado para quedarse. Se trata de una transformación que implica, no solo la reinvención profesional continua, en lo concerniente a la adquisición de nuevos conocimientos, sino más bien en la forma de relacionarse con el aprendizaje: nuevos ambientes para el aprendizaje, virtuales, sincrónicos, donde prima la autonomía del pupilo y, lógicamente, una oferta formativa de aprendizaje adaptada, con unos niveles de calidad elevados.

Esta nueva demanda de adquisición de conocimientos y de reinvención profesional nos afecta y nos afectará a todos y cada uno de los que estamos y estemos en el presente y futuro mercado de trabajo.

¿De qué manera ha influido esa transformación digital en las personas?

La Covid ha traído cambios fundamentales en las compañías y los negocios, y esto ha repercutido evidentemente en las personas. Esta pandemia ha puesto a prueba lo que “tradicionalmente” dábamos como válido (ambientes presenciales, cambios controlados, etcétera) y esto se ha traducido en la necesidad de estar de manera continua actualizados, por el hecho de que los cambios son veloces y también imprevisibles. Asimismo ha mostrado la necesidad de una cualificación digital pues, no se nos olvide, el día de hoy un esencial campo de la sociedad está conectado de forma continua. Esto se ve, por servirnos de un ejemplo, en las redes sociales y su poder de repercusión, cooperación y viralidad. Es el acá y el ahora. Además de esto, estamos asistiendo a la consolidación del término de “a la carta”. Es el cliente del servicio, el pupilo, el comprador, el que escoge como y lugar desde el que se favorece de su elección (formativa, de producto…), participando en la toma de resoluciones de forma activa. Herramientas como Skype, Whatsapp, ambientes como Microsoft Teams, han roto las barreras temporales y espaciales y ahora el planeta es el propósito.

Ha escrito últimamente un libro que lleva por título “El libro del neuroemprendedor, de tu idea al éxito”, ¿el emprendedor nace o bien se hace?

La contestación es clara, el emprendedor puede nacer, mas en su mayoría los emprendedores se hacen. Hoy día vivimos un instante vital en el que estamos asistiendo a un cambio en las tendencias productivas. Europa anda cara el autoempleo, en el que los profesionales han encontrado el medio de ganarse la vida creando sus pequeños negocios, start-ups o bien empresas. Por ende, y como se desprende del libro que mienta, emprender es una actitud que lleva inherente trabajo, sacrificio y mucha implicación, mas asimismo es una forma muy gratificante de ser parte de la construcción del futuro.

Finalmente, ¿cara dónde se dirige esta transformación en la forma de aprender, crear y capacitarse? ¿De qué forma imagina el futuro de la capacitación en profesionales y empresas?

La Covid ha propiciado el apogeo de la capacitación no presencial. En la actualidad están cohabitando los modelos presenciales, no presenciales y mixtos. Personalmente creo que el modelo más demandado en un corto plazo va a ser el mixto, en el que el pupilo presencial (sala física) va a estar asistiendo al mismo curso/clase que el pupilo digital (at home).

Las salas físicas serán espacios abiertos con talleres que dejen el aprendizaje experiencial y la co-creación del aprendizaje (tipo networking formativo). Los centros formativos van a tener toda la tecnología requerida para el pupilo at home y, asimismo, van a tener espacios para trabajos en equipo, salas de innovación, etcétera para el pupilo presencial. La integración de la tecnología que han hecho la mayor parte de los centros de capacitación desde el principio de la pandemia cambia y cambiará los métodos y las metodologías de aprendizaje.

El reto que debemos encarar es el incesante cambio al que somos sometidos, donde la capacidad de aprender, desaprender y reaprender va a ser el pan nuestro de día a día. El reto de todos y cada uno de los centros de capacitación va a ser dejar que los pupilos se edifiquen a la carta sus trayectos formativos. O sea, poner al pupilo en el auténtico centro de la estrategia de cada centro de capacitación permitiéndoles escoger y adquirir los conocimientos y competencias que realmente desean y precisan. Esto les dejará crear y trabajar en trabajos y profesiones que todavía no existen.

formacionuniversitaria.com

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