Celaá sale del Gobierno con una reforma educativa educativa en los tribunales y una ley de Formación Profesional sin concluir
Sociedad

Celaá sale del Gobierno con una reforma educativa educativa en los tribunales y una ley de Formación Profesional sin concluir

Educación

Da por cumplidas sus esperanzas al haber sepultado la “ley Wert”

La ministra de Educación y Capacitación Profesional, Isabel Celaá, sale del Gobierno de Pedro Sánchez a sus setenta y dos años con el encargo primordial cumplido en materia educativa: arrancar una nueva ley de educación: La Lomloe, y terminar con la longeva “ley Wert” del Partido Popular. Hasta ahí, misión cumplida tras el intenso desgaste que ha supuesto sacar adelante una reforma educativa sin acuerdo, gestionada de forma “exprés” en plena pandemia y recurrida en los tribunales. Su reforma educativa ha generado una marea de quejas por la concertada, de la educación singular y una avalancha de críticas por permitir conseguir títulos con suspensos, postergar el castellano, “asfixiar” a la concertada y a la educación distinguida y “degradar” a la Religión como primordiales “puntos negros” de la ley para ciertos campos del campo educativo.

La política vasca, abandona el Ejecutivo con una ley de formación profesional sobre la que ha planteado las líneas básicas y que está sin concluir. No obstante, es la primera ministra que ha abordado una reforma de estos estudios y sí cuenta con acuerdo en este campo puesto que el cincuenta por ciento de los puestos, en 4 años, requerirán de una Formación Profesional media o bien superior y España solo puede cubrir la mitad de esa demanda.

Esta modificación la deberá rematar su substituta, Pilar Alegría, del mismo modo que el desarrollo de los currículos educativos y el diseño de la carrera enseñante, otra de las demandas históricas del profesorado.

Como adelantó La Razón, la ministra habría pedido jubilarse en esta rehabilitación de Gobierno al ver cumplidas sus esperanzas con la reforma de la ley de educación tras la furiosa actividad que ha tenido con la reforma y los inopinados cambios que han sido precisos introducir en el campo educativo por la pandemia.

Eso sí, deja un Ministerio más robustecido en lo que se refiere a competencias tras aceptar una parte de las que correspondían al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para intentar impulsar un sistema unificado de formación profesional en lo que concierne al Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales o bien la preparación y actualización de los certificados de Profesionalidad.

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