Salud

Cómo cuidar de la salud mental de nuestros hijos

A partir de cierta edad, cuando nuestros hijos ya van a la escuela, aunque sea la de verano, comienzan a entrar en contacto con otros niños de forma prácticamente inmediata. 

Esto conforma una parte muy importante del desarrollo de nuestros hijos, pues es en este momento cuando empiezan a situarse socialmente, descubriendo mejor sus propios patrones de conducta entre otros niños y permitiendo ver qué tipo de persona serán en el grupo.

En una etapa tan tierna y sensible, tenemos que cuidar al máximo del bienestar emocional y psicológico de nuestros hijos, pues cualquier trauma durante este punto se puede traducir en problemas más serios a la larga.

Muchos padres temen la acción de introducir a sus hijos a la terapia desde que son muy jóvenes por el temor infundado de que ésta tenga justo el efecto contrario en ellos, y les desestabilice.

Sin embargo, ese temor es uno basado en unos ciertos prejuicios infundados que pueden ser problemáticos para el desarrollo del menor a lo largo de su crecimiento, pues la terapia psicológica es una necesidad para muchos niños, sobre todo aquellos que han sufrido de algún tipo de pérdida o trauma a una temprana edad.

Los niños son crueles e incluso cosas tan irrelevantes para cualquier adulto como la aparición de piojos y liendres pueden ser un verdadero objeto de burla para ellos.

En el caso de que nuestros hijos tengan piojos, debemos asegurarles que no tienen nada que ver con su limpieza, dado que este mito puede ser muy dañino. También tenemos que quitarles los parásitos cuanto antes y avisar a la escuela para evitar un mayor contagio.

A continuación, hablaremos de varios métodos para cuidar de la salud mental de un infante ante los temidos abusones, y también de cómo evitar que nuestros hijos se marginen en su entorno escolar, para que aprendan a socializar y a formar amistades férreas.

Bullying

Lo primero es hacer hincapié en que si sentimos que nuestros hijos están siendo sujeto de cualquier clase de bullying, contactemos con la escuela de inmediato para expresarles nuestra preocupación.

En el caso de que decidamos ayudarles a lidiar con alguna clase de desorden emocional, ya sea éste ansiedad, depresión, estrés o problemas con sus habilidades sociales, en Bárcena Psicólogos nereabarcenapsicologia.com encontraremos el apoyo profesional que necesitamos.

Para estos casos, lo importante es que el niño o niña se sientan en un entorno seguro en el que noten que pueden hablar de los sucesos que están teniendo lugar en sus vidas.

Es muy recurrente que los niños sientan vergüenza o miedo ante situaciones de abuso o ridiculización por parte de sus compañeros.

Una vez haya tenido lugar una entrevista inicial con los psicólogos en Madrid, estos nos asesorarán sobre qué camino debería tomar nuestro hijo, ya sea asistir a varias sesiones más para ayudar a la mejoría de sus habilidades sociales o someterse a un cambio de clase, en el caso de que el abuso sea demasiado.

Estereotipos

Uno de los mayores problemas en colegios e institutos son los estereotipos que los alumnos se aplican entre sí.

Estos estereotipos pueden llegar a moldear la personalidad de un joven, debido a la presión social que acarrean. 

De este modo, si los niños insisten en que uno de ellos sea tratado como ‘’pobre’’ o ‘’tonto’’, por poner sólo dos ejemplos, este estigma puede acompañar a nuestro hijo o hija durante muchos años venideros.

Si se da el caso de que empiezan a sufrir de acné, piel atópica o cualquier otra patología cutánea, debemos adquirir una crema para el cuidado de la piel con la que poder afrontar estas afecciones. La moda y la vestimenta es también un conocido aunque arbitrario objeto de burla en aquellos entornos infantiles más abusivos, siendo la causa de muchas crisis entre padres e hijos.

El viajar a nuevos lugares y cruzar nuevas fronteras es una fuente demostrada de realización personal, que además puede abrir mucho la perspectiva de nuestros menores y ayudarles a entender que el colegio es solo una parte más de la vida y que todas las etapas tienen un fin. Este conocimiento puede ser de inmensa utilidad cuando estén pasando por un momento particularmente malo.

Para evitar que sufran por los agravios, tenemos que educar y cultivar bien su amor propio y su autoestima. Han de entender que no todas las críticas son ciertas, y que no todas tienen el objetivo de ayudarnos a crecer como personas, sino más bien el opuesto, de hacernos daño.

Es importante que no hagamos oídos sordos a las quejas o problemas de nuestros hijos, pues como padres y tutores, somos su única ventana al mundo adulto y a la protección que necesitan.

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