Sociedad

Control de los pozos a fin de que no se destrocen pruebas

La Guarda Civil sostiene el total «aseguramiento» de la zona en la que se hallan los 2 pozos, por el que cayó el pequeño Julen y el excavado para su rescate, en tanto la juez de Málaga encargada de dirigir las investigaciones del caso no deje «aplanar y compactar» el terreno.

Aparte de eludir accidentes de personas que por curiosidad o bien por otros motivos se aproximen al sitio, se pretende conservar las pruebas que pudiese requerir la juez, conforme notifican a LA RAZÓN fuentes de la investigación.

Por el momento, los dos pozos han sido tapados con rutas placas metálicas de seiscientos kilogramos cada una, y agentes de la Benemérita sostienen una vigilancia permanente sobre el terreno.

Tal como adelantó este periódico en su edición de el día de ayer, la investigación se centra en determinar si hay responsabilidades penales relacionadas con ese orificio por el que se precipitó el pequeño y las condiciones en las que se hallaba. El informe que el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guarda Civil ha entregado en el Juzgado de Instrucción número nueve de Málaga, incluye estudios urbanísticos de la zona. Se apuntan, también, posibles infracciones al perforar el pozo; que las obras no contaban con autorización alguna; la ausencia de medidas de seguridad y los movimientos de tierra en el sitio.

Las citadas fuentes aseguraron al respecto que el documental fotográfico difundido el día de ayer por ciertos medios no se corresponde con ninguno efectuado por la Guarda Civil. «Nosotros no empleamos cinta métrica de ferretería y las imágenes no llevan el distintivo del Cuerpo».

En suelo no urbanizable

El pozo está en suelo no urbanizable, lo que acarrea que, con los permisos pertinentes, hubiese podido hacerse la perforación de forma legal si se hubiera justificado el fin para el que se quería el sondeo.

Tratándose de un suelo rústico, que no tiene ningún género de protección o bien afectación, puesto que no es parque natural ni zona protegida, en la finca de Totalán se podría haber pedido permiso para excavar el pozo, algo que no se hizo, o bien efectuar otra actuación, mas siempre y en toda circunstancia con un informe vinculante de carácter conveniente.

Conforme las investigaciones, tanto el pozo por el que cayó Julen como los movimientos de tierra se efectuaron en el último mes del año, y todo apunta, conforme Efe, a que primero se hizo el pozo y después se movió la tierra, si bien hay que aguardar a los informes finales que efectúan los especialistas del Seprona de la Benemérita.

Por su lado, el Instituto Nacional de Toxicolog]a de Sevilla espera tener en un plazo de 8 o bien diez días los resultados de los estudios y análisis de las muestras del cuerpo de Julen.

De esta manera lo han asegurado fuentes del Ministerio de Justicia, quienes apuntaron a Ep que las muestras recogidas en la necropsia preliminar no han llegado todavía a Sevilla, lo que aguardan que suceda durante el día de el día de hoy.

«La familia de Julen precisa amedrentad»

El equipo de sicólogos que ha atendido a la familia de Julen sigue a predisposición de los familiares, por si acaso fuera preciso, en un instante en el que precisan amedrentad.
Francisca Ruiz, vicedecana del Instituto de Sicólogos de Andalucía Oriental, explicó el día de ayer a Efe que hasta el día de ayer estuvieron acompañando a la familia y que prosiguen a su predisposición, mas ha advertido de que «ahora precisan su espacio para examinar y digerir lo ocurrido».

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