cuatrocientos cincuenta patentes, el legado de Steve Jobs
Tecnología

cuatrocientos cincuenta patentes, el legado de Steve Jobs

Desde la muerte de Steve Jobs, en dos mil once por cáncer de páncreas, se han concedido ciento cuarenta y uno patentes a su nombre. Sumadas a las más de trescientos patentes que consiguió en vida (y a las que prosigue consiguiendo), el legado del autor de Apple es más que tecnología. Muchas de estas patentes engloban ordenadores, interfaces táctiles, teclados, mas asimismo escaleras, cierres, fundas y hasta yates. Es verdad que en prácticamente ninguna de estas figura como autor único, mas sí sonlas que dejaron revolucionar 4 industrias: ordenadores, cine, música y teléfonos.

Ordenadores

En mil novecientos cuarenta y tres, Thomas Watson, por entonces presidente de IBM señalaba que “creo que hay un mercado mundial para tal vez 5 ordenadores”. Décadas después, otro presidente, esta vez Ken Olsen (líder de Digital Equipment Corporation, después una parte de Compaq) aseguró que “no existe ninguna razón por la que alguien desee un PC en su casa”. Esto lo afirmó en mil novecientos setenta y siete. Exactamente el mismo año que Steve Jobs y Steve Wozniak, lanzaron su computador personal, el Apple II. El primero de ellos se vendió el diez de junio de mil novecientos setenta y siete y proseguiría vendiéndose a lo largo de diecisiete años. Cuando acabó la producción en mil novecientos noventa y tres, Apple había vendido cerca de seis millones de modelos Apple II. Debido a este éxito, la serie Apple II de ordenadores para el hogar se considera uno de los primeros productos informáticos producidos en masa de manera exitosa. Apple lanzó al mercado su oferta de acciones en mil novecientos ochenta y uno y un par de años después hizo la entrada más veloz (en ese instante) en la lista Fortune quinientos de las primordiales empresas de USA. Apple estaba en camino de redefinir la manera en que empleamos la tecnología. Y en una gran parte merced a Steve Jobs que se atrevió a reescribir las reglas del software de aquellos tiempos, se implicó en todos y cada uno de los pasos de producción, diseño, distribución y venta de los ordenadores. Tanto que las icónicas escaleras de cristal en muchas de las tiendas de Apple son un diseño de Jobs… por el que recibió asimismo una patente.

Cine

Cuando por cierto motivo que ha servido de especulaciones incesantes Jobs dejó Apple en mil novecientos ochenta y cinco, su siguiente oficina fue en Pixar, una compañía que pretendía dedicarse a las películas animadas con una idea inicial: utilizar los juguetes que cualquier pequeño podía tener en su casa para crear una historia. Hasta ese instante Pixar era apenas una división de un monstruo: Lucas Largo, la compañía creada por el padre de La Guerra de las Galaxias, George Lucas. Mas Jobs se centro en un área concretamente de Pixar: contaban con un computador con una memoria sorprendente para la temporada. Había que hacer algo con esto. Jobs invirtió en suma menos de diez millones de euros en Pixar para hacerse con el control. Firmó contratos con Disney para futuras películas y, en dos mil seis más de siete mil millones. El día de hoy las técnicas empleadas por Pixar, han sentado las bases a fin de que el cine de animación sea considerado más que dibujos animados.

Música

A fines del siglo veinte, la industria musical estaba en crisis. Era muy simple copiar cualquier canción en un CD, el servicio de Napster (entre otros muchos) daba acceso a una biblioteca enorme de música y los autores, interpretes y las compañías del campo no veían salida. Jobs supo examinar el panorama y primero creó el medio. En dos mil uno, Apple lanzó el iPod, un MP3 afín a los que existían hasta el instante, mas con un diseño único que de manera rápida llamó la atención del público. Lo sorprendente, en aquel instante, fue que el iPod fue pensado para no poder acompasarse con el sistema operativo Windows, un supuesto fallo teniendo presente la ubicuidad del sistema operativo de Bill Gates. Mas había un motivo. En dos mil tres Apple lanzó iTunes tras persuadir a Warner, Universal y otras, que le cediesen su catálogo a cambio de que los usuarios pagasen por las canciones, no por el álbum completo. Poquísimos apostaban por el éxito. En los primeros 3 días vendió más de un millón de canciones y a mitad de año ya sumaba más de cien millones. En dos mil once excedía los mil millones de euros anuales.

Teléfono

Ya antes del iPhone existían las pantallas táctiles, los móviles se estaban transformando en algo frecuente en el paisaje urbano y la industria de la música y la imagen precisaban otra revolución conforme Steve Jobs. El líder de Apple procuró contactar con Nokia, por entonces líder del mercado de móviles, para hacer algo juntos, mas no prosperó la idea y Jobs decidió unir 2 proyectos en los que Apple estaba trabajando: una tableta y un PC y hacer los dos más pequeños. Tanto para que quepan en la palma de la mano, que no cuenten con teclado y que incorporen un diseño tan revolucionario como lo había sido el iPod… en verdad asimismo podría actuar como tal. Y lo lanzó en dos mil siete.

El primer iPhone de Apple tomó al planeta por sorpresa. Las peculiaridades que ofrecía estaban por encima de lo que ofrecían otras empresas: mejores procesadores, mejor cámara, diseño… Solo había un requisito: que cupiese en la palma de la mano.

¿De qué manera serían los iPhone de el día de hoy si Jobs viviese? La única certidumbre es que serían muy diferentes.

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