Economía

De este modo fue la apretada votación que perdió Calviño

Los oponentes en ocasiones pesan más que los amigos. La pinza entre populares y liberales ha imposibilitado que la de España Nadia Calviño se transforme en la primera mujer presidente del Eurogrupo y ha concedido la victoria final al conservador irlandés Paschal Donohoe que, vaciló hasta el último ionstante si presentarse, puesto que contaba con menos apoyos que su contrincante de España. Si bien desde hace semanas Calviño partía como la clara preferida, una rebelión de los países pequeños –partidarios de la ortodoxia fiscal– ha hecho que la balanza se incline en favor del aspirante de Dublín, pese a que la aspirante de España contaba con el apoyo de pesos pesados tan esenciales como Alemania, Francia y también Italia. Mas el tamaño no siempre y en toda circunstancia importa.Esta derrota supone un serio revés para el Gobierno de Pedro Sánchez en su estrategia para lograr una mayor proyección de España en las instituciones europeas.

En nuestros días, este país cuenta con Josep Borrell como máximo representante de la diplomacia comunitaria, en uno de los cargos considerados del núcleo duro de la bóveda europea. Mas España ha perdido repercusión entre bastidores tras haberse quedado sin 3 de los 4 directivos generales de la Comisión, puestos clave en el engranaje europeo. Así, asimismo se frena la relativa buena ráfaga en el reparto de cargos económicos –que procuraba recobrar el terreno perdido tras la crisis– una vez que Luis de Guindos lograra hacerse con la vicepresidencia del Banco Central Europeo en el mes de febrero de dos mil dieciocho y José Manuel Campa aceptara en el mes de mayo del año pasado la presidencia de la Autoridad Bancaria Europea.

Esta elección llega en un instante en el que se recobra la relevancia de las asambleas del Eurogrupo tras unos años en los que los pocos avances en la reforma de la zona euro habían ubicado este foro de discusión en un segundo plano. Mas el coronavirus y la consecuente debacle económica lo han alterado todo, si bien staa presidencia tan solo tiene poder para dirigir las deliberaciones y facilitar acuerdos.

La vicepresidenta de España tenía otro lado del ring a los países del Norte, que veían con suspicacia a una de España partidaria de casi todas las ideas que aborrecen: desde la tasa para los gigantes digitales, hasta un seguro de desempleo común para la zona euro. Además de esto, España va a ser uno de los países más favorecidos por el Plan de Reconstrucción europeo, y los contrincantes de Calviño desean que los planes de reformas a cambio de dinero europeo estén controlados por las capitales y no por el Ejecutivo comunitario, tal como ha planteado la propia Comisión Europea. De ahí que, tener a una de España como árbitro molestaba a muchas capitales.

El día de ayer ganaron la primera batalla. La guerra va a llegar en la cima que se festejará la próxima semana en Bruselas para acordar este Fondo de Reconstrucción. Esta votación prueba que los pequeños desean sentarse sobre la mesa de los mayores y que no darán su brazo a torcer.

La proclamación del ganador se efectuó el día de ayer tras una votación segrega por medio de una aplicación web, puesto que la cita no fue presencial debido al coronavirus. Pese a estas particulares circunstancias, fuentes diplomáticas confirman el misterio del proceso, en tanto que por lo menos teóricamente tan solo dos funcionarios habrían conocido quién votó a quién.

Para acontecer a Centeno ha sido preciso conseguir diez de los diecinueve votos de los miembros de la zona euro y ninguno de los 3 aspirantes lo logró en la primera votación. Tras esta primera ronda, se comunicó a los 3 aspirantes sus apoyos, si bien no los datos separados de los contendientes. Tras un receso de unos veinte minutos y de duras deliberaciones entre las capitales, el liberal luxemburgués Pierre Gramegna decidió retirarse de la carrera para dejar vía libre a un duelo final entre Calviño y Donohoe. La coalición entre conservadores y liberales se ha mostrado provechosa, puesto que las filtraciones apuntan a que en la primera ronda los 2 aspirantes habrían logrado 5 puntos cada uno de ellos al paso que Calviño habría logrado nueve. En la ronda final los partidarios de Gramegna habrían cedido sus votos con gusto a Donohoe.

La delegación de España había puesto toda la carne en el asador los últimos días, siendo consciente de que cada voto cuenta. En su tarea de vicepresidenta económica, Calviño se había ganado ciertos correosos contrincantes, tendentes torpedear su candidatura. Además de esto, Irlanda tenía múltiples esenciales bazas a favor suyo para hacerse con este puesto: su negativa definitiva a impuestos europeos como la tasa Google o bien la armonización del impuesto de sociedades le ubica en la lista de los sospechosos frecuentes al lado del conjunto de los halcones del Norte partidarios por igual de la ortodoxia presupuestaria y de la relajación fiscal. En otro lado, Irlanda pertenece al conjunto de los países salvados a lo largo de la pasada década y con ingentes volúmenes de deuda, lo que hace que el país haya virado hacía la defensa de mecanismos de solidaridad europeos. De ahí que, el presidente Donohoe ha logrado travestirse como una candidatura de acuerdo, o bien por lo menos, un mal menor para los 2 bandos.

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