De qué forma eludir el botulismo en las conservas caseras
Salud

De qué forma eludir el botulismo en las conservas caseras

Al realizar en casa las conservas hay que tener singular cuidado puesto que en caso contrario se pueden producir toxinas. Una de las maneras más usuales de botulismo viene exactamente de hacer las conservas en casa si bien asimismo se pueden generar en factorías como el caso de la conserva de atún de la marca Día sobre la que esta semana ha alertado la Agencia De España de Seguridad Alimenticia y Alimentación (Aesan).

Para eludir el botulismo se recomienda:

-Consumir conservas caseras tras un calentamiento mínimo de ochenta grados a lo largo de diez-veinte minutos, puesto que así se destroza la toxina que pudiese estar presente.

-Si la conserva que se hace tiene entre sus ingredientes el ajo, condimentas o bien yerbas al aceite, preservarlo en el frigo para inhibir el desarrollo de Clostridium botulinum

-Esterilizar los botes y las tapas en agua hirviendo a lo largo de quince minutos, dejar escurrir bien ya antes de su empleo. Se aconseja mudar las tapas y emplear envases de vidrio.

-Seleccionar los frutos frescos en su punto justo de maduración, ni verdes ni pasados, suprimiendo los rotos, golpeados y resquebrajados. Lavarlos con agua bebible y suprimir los restos de tierra que puedan tener. El lavado suprime por arrastre una gran parte de los microorganismos.

-Tras asar, escaldar o bien mondar, con las manos limpias, se llenan higiénicamente los botes, que van a estar en perfectas condiciones de limpieza. Este es el instante en el que se puede acidificar la conserva con ácido cítrico, con la intención de inhibir el desarrollo del Clostridium botulinum (se pueden conseguir las pastillas en la farmacia, consultando al farmacéutico sobre de qué manera utilizarlas).

-Una vez llenados los botes y sin ponerles las tapas, se calientan al baño maría. Con esta acción se asegura que el vacío se haga perfecto una vez terminada la conserva.

-Se cierra el bote con tapas nuevas y se trata con calor, que es realmente el procedimiento de conservación, teniendo presente que por un lado se pueden tratar al baño maría, esto es, a la temperatura de ebullición del agua, los productos ácidos con ph menor de cuatro con cinco (tomate, piña, naranja, fresa, ciruela, albaricoque, melocotón, cereza, pera e inclusive el pimiento si se acidifica con ácido cítrico). Se calienta entre 1 y dos horas desde el momento en que el agua comienza a hervir, en dependencia del género de producto y del tamaño del bote. Y asimismo se deben tratar en olla a presión, esto es, a temperatura superior a 100º C, los productos que no sean ácidos como las guindillas en aceite, legumbres, judías verdes, espárragos, coliflor, puerros, guisantes, alcachofas, champiñón, etcétera Bajo presión, la temperatura llega sencillamente a ciento veinte º C, con lo que el tiempo de tratamiento puede ser sensiblemente menor, bastando entre veinte y sesenta minutos desde el momento en que comienza a salir vapor.

-Se va a ir vertiendo agua fría en el recipiente donde se ha hecho el tratamiento térmico para reducir la temperatura de forma rápida (despacio a fin de que no se rompan los envases de cristal). Los botes se guardarán en lugar fresco y seco, etiquetados con el producto que contiene y la data de preparación.

Lógicamente es esencial desechar conservas (caseras y también industriales) que presenten abombamiento, óxido, pérdidas de líquido o bien olores anormales como sostener una higiene conveniente lavándose las manos y superficies que están en contacto con comestibles tras manipular carnes o bien pescados crudos.

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