Sociedad

de qué manera fortalecer la imaginación de los pequeños

El confinamiento ha obligado a los progenitores a lidiar con el trabajo a distancia y los retos del aprendizaje y la diversión de sus hijos. El tiempo que los pequeños han pasado utilizando pantallas ha aumentado al unísono que la preocupación de los progenitores por hallar pasatiempos de calidad.

Los especialistas aconsejan a los progenitores inculcar unos hábitos saludables a los pequeños y aprovechar los instantes de calma en casa para efectuar actividades interactivas, como leer, jugar o bien contar historias o bien cuentos.

No obstante, el ritmo de vida actual, en la que los progenitores están poco a poco más ocupados y la industria del entretenimiento está muy enfocada a los dispositivos móviles, hace que esto se transforme en una misión cada vez más difícil.

El imaginario y la imaginación son esenciales para lograr el autoconocimiento que lleva a la realización. Hoy día, la imaginación solo está orientada a la industria del entretenimiento y ha perdido absolutamente su virtud más esencial, ser introspectivos y buscar la contestación a los grandes porqués. Vivimos en un planeta hostil en nuestra vida diaria donde solo usamos la imaginación para evadirnos de la realidad

Esta hostilidad promueve aspiraciones “insanas”: posesiones materiales, fama, visibilidad… Nos definimos a nosotros mismos por cuántos “likes” logramos en redes sociales, cuánto ganamos, a cuántos viajes vamos y de qué manera se lo mostramos al resto. Deberíamos tener aspiraciones más humanas como la cultura, conocimiento, gozar de la naturaleza, conocer a gente nueva… El imaginario y la imaginación son una parte de esto.

En este sentido, los audiolibros (sin pantallas ni emisiones de ondas) dejan sostener a los a los pequeños distanciados de las pantallas al unísono que les deja percibir historias y crear sus imágenes en su imaginación de forma intuitiva. Su formato les ayuda a desarrollar habilidades como la alfabetización de una forma amena y les llevan a crear juegos imaginativos desde las historias que escuchan en los libros.

Esto ha probado tener abundantes beneficios para los más pequeños:

  • Promover valores humanos: los cuentos, y en un caso así los audiolibros, hacen participantes a los pequeños de una manera que los dispositivos con pantalla no pueden, lo que resultan de gran valor para despertar en ellos inquietudes y promover valores como la amistad, el pensamiento crítico, la solidaridad, la empatía, ….
  • Aprender sin percatarse: el audiolibro deja una inmersión absolutamente diferente a la que deja un libro común. Los cuantacuentos interactivos asisten a desarrollar el léxico de los pequeños, promueven su curiosidad y también inspiran un pensamiento creativo y animado al conseguir que tengan el control de sus historias.
  • Desarrollar la imaginación: en este género de cuentos sin pantallas, mas interactivos, los pequeños escogen personajes, espacios y objetos para participar en la aventura, lo que ayuda a desarrollar su léxico, promueve su curiosidad y también inspira un pensamiento creativo y animado
  • Asistir a la relajación y a dormir mejor: como los cuentos, asisten a los pequeños a conciliar el sueño, con el valor añadido de que el formato audio deja incluir técnicas de relajación adaptadas a su edad, que les enseñan a dormir y también introducirse en el planeta de los sueños.

Maelle Chassard, co-creadora de Sikii “Mi factoría de Historias”

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