“EEUU desea contener el desarrollo de China con la fricción comercial”
Economía

“EEUU desea contener el desarrollo de China con la fricción comercial”

– ¿Quién está padeciendo más la guerra arancelaria?

– Una guerra comercial con aranceles auxiliares no solo daña a el resto sino más bien asimismo a uno mismo y no ayuda a solucionar ningún inconveniente.

– «The New York Times» ha publicado que la cuantía generada por las nuevas tarifas a los productos chinos no cubren ni tan siquiera las ayudas a los campos afectados. ¿Es de esta forma?

– Esta pregunta hay que hacérsela a EE UU. Los 2 jefes de Estado alcanzaron acuerdos esenciales en la cima del G20 de la ciudad de Osaka. Primero, acordaron reanudar las consultas económicas y comerciales sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo. Segundo, EE UU prometió no imponer nuevos aranceles. Tercero, los equipos de consulta económica y comercial charlarían de temas concretos. Ha sido sobre esta base que China reinició la adquisición de productos agrícolas de EE UU. No obstante, EE UU anunció que desde el 1 de septiembre impondría un diez por ciento auxiliar de aranceles sobre los productos chinos importados por un valor de trescientos millones. Esta práctica es una violación grave del acuerdo alcanzado en la ciudad de Osaka, y China debió anunciar la suspensión de la adquisición de productos agrícolas de EE UU. El mercado chino cuenta con gran potencial y la importación de productos agrícolas estadounidenses de calidad tiene buena perspectiva. El inconveniente es que EE UU debe aplicar con seriedad el acuerdo alcanzado por los líderes de los 2 países.

– ¿Por qué razón no puede cumplir China con la demanda de reducir para dos mil veintiuno en doscientos millones su saldo comercial conveniente con EE UU?

– El déficit comercial de EE UU con China se debe a múltiples factores objetivos como los beneficios comparativas y la división internacional del trabajo de los 2 países. Creo que en España, los profesionales, economistas, intelectuales, como la gente por norma general, comprenden que la culpa no la tiene China. En estos instantes, la fricción comercial, en lugar de ser una cuestión económica, refleja en esencia la pretensión de EE UU de contener el desarrollo económico y social de China. China no va a hacer concesiones y defenderá los intereses clave nacionales y los intereses esenciales del pueblo chino.

– China tiene el beneficio del cambio fijo del yuan a discreción de las políticas de la ciudad de Pekín. ¿Están usando su moneda como arma en esta disputa?

– China aplica un sistema de género de cambio flotante basado en la oferta y demanda, con referencia a una cesta de monedas. El género de cambio del renminbi (RMB) es determinado por esta oferta y demanda, y siempre y en todo momento estamos comprometidos a sostener la estabilidad del RMB en un nivel razonable y equilibrado. Realmente, es EE UU el que utiliza el género de cambio como arma en las fricciones comerciales con otros países en el momento de aprovechar el privilegio monetario del dólar como la primordial moneda de reserva mundial. Recientemente, la FED ha bajado las tasas de interés. Es una resolución que ha impactado en todo el sistema de finanzas internacional y la economía mundial. Y todo el planeta se siente molesto por sus efectos negativos. La reducción de tasas de interés ha sido justamente resultado de las intervenciones que impone Trump a la política de divisas.

– ¿Se temen que EE UU reduzca sus importaciones de China y las derive cara Vietnam, Indonesia, Malasia y otros países de la zona?

– La demanda familiar es el motor esencial del desarrollo chino. Estamos fomentando la transformación y la mejora de la estructura económica a fin de que se adecúe a los cambios de la coyuntura económica interna y externa. Además de esto, merced a una cadena de suministro completa y a la alta eficacia de la mano de obra, los productos chinos son aún muy competitivos. Espero que los importadores norteamericanos van a tomar resoluciones convenientes.

– ¿Puede afectar este enfrentamiento a las relaciones entre su país y España?

– Desde el establecimiento de la Asociación Estratégica Integral entre los 2 países en dos mil cinco, las relaciones a 2 bandas se han desarrollado de modo substancial. Las dos partes han afianzado la confianza mutua y se han apoyado recíprocamente en los temas de integridad territorial y unidad nacional, sosteniendo extensos acuerdos con respecto a muchos inconvenientes internacionales y regionales esenciales. Como España, China defiende el sistema multilateral de comercio y participa activamente en la gobernanza global. Para mí, la disputa comercial no afectará a nuestras relaciones a 2 bandas, sino más bien, al revés, va a ser una ocasión para meditar.

– ¿La guerra comercial corre el peligro de transformarse asimismo en una «guerra fría» abierta a nivel militar y estratégico?

– La guerra fría acabó hace prácticamente treinta años. El día de hoy vivimos en un planeta globalizado y también codependiente donde los países desean establecer relaciones de colaboración mutuamente ventajosas, y es obsoleto abordar las relaciones internacionales como un juego de máxima cero. La globalización económica es la ley objetiva del desarrollo económico, y no debemos aislarnos ni encerrarnos, sino más bien aceptar esta realidad ineludible. Todo intento de contener la tendencia histórica cara la globalización económica y el multilateralismo está destinado al fracaso.

– Las relaciones de China con Europa son muy sólidas a nivel comercial, mas las relaciones políticas y diplomáticas no semejan estar al mismo nivel. ¿Qué lo impide, en su opinión?

– China sostiene una asociación estratégica con la Unión Europea, y las dos partes han hecho intercambios provechosos a lo largo de décadas. Aunque hay comentarios negativos sobre las relaciones China-Unión Europea, los líderes de las 2 partes han establecido claros acuerdos de colaboración. Creo que la colaboración supera la competencia y los acuerdos son más esenciales que las diferencias. China no es ninguna amenaza para la Unión Europea, y a la inversa. Las dos partes se ofrecen ocasiones. Aunque tenemos diferencias en tamaños, políticas diplomáticas, sistemas sociales o bien conceptos del valor, abogamos por el multilateralismo y la economía abierta, estamos comprometidos a proteger la Carta de la Organización de la Naciones Unidas y el derecho internacional y trabajamos por fomentar el intercambio y el aprendizaje entre las civilizaciones.

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