Salud

El consumo de fibras de salvado de avena y centeno mitiga el incremento de peso

Además de esto, favorece el desarrollo de la microbiota intenstinal, reduce la inflamación hepática y mejora el metabolismo del colesterol, conforme una nueva investigación.

La avena es uno de los cereales “estrella” de dietas dirigidas a la pérdida de grasa y al mantenimiento y/o incremento de la masa muscular. Su utilidad y su sabor neutro, hacen que se pueda incluir en la nutrición de formas variadísimas, y en recetas dulces o bien salobres. Salvo en el caso de intolerancias, en el que se puede decantarse por su versión sin gluten, sienta bien al mundo entero, y esto es a raíz de sus fibras. Mueslies, porridges, barras de cereales, muffins, bizcochos… indudablemente el desayuno es el instante del día en el que la consume la mayoría de la gente. Es asimismo el cereal más completo y equilibrado puesto que, al lado de los hidratos de carbono y la fibra, aporta más proteína, grasa y minerales que otros.

Los beneficios para la salud de la avena, el centeno y otros productos de grano entero han sido muy estudiados, y su empleo se ha asociado a la minoración de la inflamación y a la mejora del metabolismo de la glucosa, los lípidos y el tejido graso en las investigaciones experimentales con humanos y animales. Además de esto, se han relacionado con un menor peligro de obesidad, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares y diabetes de tipo dos.

Nuevas “bondades” de la avena

Ahora, una nueva investigación llevada a cabo por la Universidad de Finlandia Oriental, ha probado que el consumo de fibra dietética de salvado de avena y centeno favorece el desarrollo de la microbiota intestinal ventajosa, que por su parte mejora el metabolismo del colesterol, la función de la barrera intestinal, reduce la inflamación hepática y mitiga el incremento de peso. Hasta hace poco, no se conocía con detalle los mecanismos que subyacen a los efectos sobre la salud de las fibras de salvado de avena y de centeno. Por esta razón, el propósito de este estudio experimental era investigar las diferencias en los metabolitos producidos por la microbiota intestinal y sus interactúes con el metabolismo del huésped como contestación a la suplementación con fibras de salvado de avena y centeno.

Beneficios en el intestino

El estudio fue un experimento con animales a lo largo del como se nutrió a ratones con una dieta occidental rica en grasas a lo largo de diecisiete semanas. 2 conjuntos fueron alimentados con exactamente la misma dieta enriquecida con un diez por ciento de salvado de avena o bien de centeno. Entre los distintos metabolitos microbianos del intestino, este estudio se centró en aquellos singularmente relevantes de cara al desarrollo de la enfermedad del hígado graso, que frecuentemente se asocia con la obesidad. Los resultados sugieren que los dos salvados tienen la capacidad de crear un entrecierro conveniente en el intestino apoyando el desarrollo de microbios ventajosos. La exuberancia de los géneros ‘Lactobacillus’ aumentó en el conjunto de la avena, al tiempo que los géneros ‘Bifidobacterium’ aumentaron en el conjunto del centeno. Por medio de estos cambios en la microbiota, la avena alteró la función de los receptores relacionados con los ácidos biliares y el centeno alteró la producción de ácidos biliares, lo que condujo a una mejora del metabolismo del colesterol. Las dos fibras de salvado mejoraron la integridad intestinal, ayudando a reducir la inflamación del hígado. Además de esto, se probó que tanto el suplemento de avena como el de centeno mitigaban el incremento de peso asociado a una dieta alta en grasas.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *