El efecto más lúgubre de los medicamentos contra la Covid
Salud

El efecto más lúgubre de los medicamentos contra la Covid

Enfrentarse a un virus nuevo y mortal supone muchas dificultades. La primera y obvia es que no se sabe con qué hacerle frente, pues se trata de una amenaza ignota hasta ese momento. La contestación de los sanitarios al principio de la pandemia fue la de utilizar fármacos ya existentes, y aprobados para otras nosologías, y que se pensaba podían tener efecto contra el SARS-CoV-dos. La eficiencia es, exactamente, la primera cosa que se tuvo presente, mas no menos esencial es la seguridad de estos tratamientos, que aunque eran viejos conocidos de los profesionales, jamás se habían aplicado en las situaciones ni en las combinaciones que se hicieron.

Hasta el momento se había medido el efecto que esos tratamientos habían tenido en la batalla contra la Covid-diecinueve, no obstante ningún estudio se había parado a cuantificar las dificultades que para la salud podía tener el emplearlas en pacientes para los que no estaban indicados y en situaciones que no eran las normales. Y eso es exactamente lo que ha hecho un equipo del Centro de salud de Valme, de Sevilla: medir los efectos del empleo combinado de estos fármacos y las interactúes no deseadas. Se genera una interacción farmacológica cuando el efecto de un tratamiento se ve perturbado por otro o bien otros medicamentos.

Los resultados del trabajo, que ha sido publicado en la gaceta «Nature», muestran hasta qué punto el inconveniente era esencial al comienzo de la pandemia: «Encontramos una alta prevalencia de interacciones: hasta en el ochenta y siete por ciento de los casos advertimos alguna interacción, desde las leves (sin daños en el paciente) hasta contraindicaciones (esto es, cuando no se pueden dar al tiempo jamás). Estas fueron del quince por ciento », cuenta Lola Cantudo, farmacéutica hospitalaria del centro de salud hispalense, y primera firmante del estudio.

Además de esto, a lo largo de la primera ola el perfil de los pacientes que ingresaban era el de personas mayores polimedicadas. «Encontramos que, cuanto mayor era el número de medicamentos precriptos y mayor la edad, más probabilidades de interacción había», prosigue la especialista.

El medicamento experimental implicado en la mayor parte de las interactúes fue la hidroxicloroquina (cincuenta y tres por ciento ), seguido por lopinavir/ritonavir (cuarenta y uno por ciento ), metilprednisolona (cuatro por ciento ), tocilizumab (1 por ciento ) y anakinra (1 por ciento ). Si bien, como apunta Cantudo, «en nuestro estudio tocilizumab y anakinra se prescribieron en un número limitado de pacientes, todavía de esta forma esos medicamentos tienen menos interactúes descritas en ficha técnica».

«Nos centramos en los medicamentos con interactúes desaconsejadas. Por servirnos de un ejemplo, hay una contraindicación total en el caso del empleo conjunto de metamizol (más conocido por su nombre comercial, Nolotil) con la hidroxicloroquina», asegura la especialista.

«La mayor una parte de las interactúes las vimos con los fármacos más precriptos, como el caso de los cardiovasculares, con los que se dieron en el treinta y ocho por ciento de los casos; los del sistema inquieto (como los psicolépticos, empleados contra la depresión, por poner un ejemplo), en el veintiocho por ciento ; y en tercer lugar, los del tracto alimenticio y el metabolismo, en el doce por ciento », explica Cantudo.

Los fármacos más habituales «asociados con interactúes reales y potenciales fueron diuréticos, calmantes, betabloqueantes, medicamentos usados en diabetes y agentes antitrombóticos», cuenta Juan Macías, médico del Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología en exactamente el mismo centro de salud y coautor del trabajo.

En lo que se refiere a las consecuencias, «sobre todo observamos a nivel cardiaco, singularmente la prolongación del intervalo QT, que es una suerte de taquicardia que puede presentarse de forma leve o bien ser hasta un síncope», sigue Cantudo.

«Este trabajo multidisciplinar, clínico y farmacológico evitó males mayores. Frente a la urgencia y la falta de conocimiento debimos hacer equilibrios con las interactúes y efectos secundarios con el empleo concurrente de medicamentos en esa población. Agregar un efecto secundario era menos grave que el peligro vital que suponía el SARS-CoV-2», asegura Macías.

Por fortuna, y como confirma Ismael Aomar, médico internista y miembro de la Sociedad De España de Medicina Interna (SEMI) y especialista de Medicina Interna del Centro de salud Clínico San Cecilio de Granada, «con los fármaco que empleamos hoy en día se dan poquísimas interactúes y, en el caso de darse algún efecto secundario, en la mayor parte de los casos no tienen mayor relevancia y al retirar el medicamento desaparece». Como un ejemplo pone el de la dexametasona «que sabemos que puede subir un tanto la glucemia, mas que se puede dar seguramente con otros fármacos», concluye.

El principal objetivo del trabajo, llevado a cabo entre el 1 de marzo al treinta de abril de dos mil veinte, fue valorar la prevalencia y la gravedad de las interactúes farmacológicas potenciales y reales entre las terapias para la Covid-diecinueve y fármacos concurrentes en pacientes hospitalizados con el SARS-CoV-dos. El propósito secundario fue examinar los factores asociados con las interactúes. Para esto se examinaron un total de ciento setenta y cuatro pacientes, con una edad media de sesenta y siete años. Se advirtieron interactúes en ciento cincuenta y dos de ellos (ochenta y siete,4 por ciento ) con un total de cuatrocientos diecisiete interactúes reales entre medicamentos relacionados con Covid-diecinueve y medicación concurrente en el centro de salud (sesenta medicamentos diferentes) al paso que se advirtieron interactúes potenciales en ciento cinco pacientes (setenta y dos con nueve por ciento ) con un total de quinientos cincuenta y tres. En lo que se refiere a las comorbilidades más usuales fueron la hipertensión (cuarenta y ocho con tres por ciento ) y la diabetes (veintiseis con dos por ciento ). Finalmente, la mediana la estancia hospitalaria fue de once días.

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