El hijo de un agente de la ley asesinado por ETA penetra en Interior y solicita ver a Grande-Marlaska sin cita
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El hijo de un agente de la ley asesinado por ETA penetra en Interior y solicita ver a Grande-Marlaska sin cita

Asiste con doscientos veintiocho mil firmas para demandar que se conceda el estatus de víctima a los huérfanos que todavía padecen secuelas

José Miguel Cedillo, hijo de un agente de la ley asesinado por ETA el catorce de septiembre de mil novecientos ochenta y dos, ha acudido este martes a las puertas del Ministerio del Interior con las doscientos veintiocho mil firmas recogidas para demandar que se conceda el estatus de víctima de terrorismo a los huérfanos que “aún hoy padecen secuelas”.

Conforme señaló Cedillo ha sido la “séptima” y “última vez” que asiste a las puertas del Ministerio, donde ha expresado a los medios que se siente “huérfano de padre y de Estado” debido a la “falta de protección” en la que se halla.

Minutos ya antes de ser atendido por personal del Ministerio, Cedillo ha recordado que asimismo está ahí por el resto huérfanos que “no pueden hacer su vida con normalidad”, y ha reiterado el deSeo de que las instituciones “hagan su trabajo” y “se pongan en contacto” con él.

Sobre el acercamiento de presos de ETA, el hijo del policía asesinado ha sostenido que le “duele”, mas ha protegido que “detrás de esos personas hay familias” y “no es absolutamente nadie para juzgar esos acercamientos”.

Cedillo tenía 3 años cuando su padre, Antonio Cedillo Toscano, fue asesinado en el alto de Perurena de Errenteria, sitio al que volvió en dos mil dieciocho, treinta y seis años tras haberlo pisado por última vez, para rendirle homenaje. No fue hasta años después cuando se enteró de que lo que le habían contado en casa del fallecimiento de su padre realmente había sido un asesinato a manos de la banda ETA. Lo descubrió en una librería, cuando ojeaba el libro de Vidas Rotas. Ese día se quedó paralizado.

«El martes trece me presentaré frente al Ministerio y voy a entrar por la puerta y sin cita. Confío en que la Dirección General o bien su gabinete haga lo que deba hacer para eludir que los policías compañeros de su padre asesinado deban reducirme. Se terminó la paciencia», señaló por medio de una carta abierta al ministro, recogida por Ep. Y de este modo ha sido.

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