Economía

El levanta del SMI destrozará hasta treinta trabajos menos

La subida del sueldo mínimo interprofesional (SMI) en dos mil veintiuno, protegida por la ministra de Trabajo y las organizaciones sindicales, va a tener su leal reflejo en el mercado de trabajo en concepto de destrucción de empleo, sobre todo, en un instante de recesión económica nueva como la presente, que retrotrae a la economía de España a los años precedentes a la Guerra Civil de España. De esta forma, conforme las proyecciones efectuadas en dos mil diecinueve por el Banco de España y por la AIReF cuando en dos mil diecinueve el SMI aumentó en un par de años sucesivos un veintidos por ciento , el año próximo el impacto en concepto de empleo de un levanta del sueldo mínimo del cinco con tres por ciento que plantea los sindicatos hasta los mil euros –frente a los novecientos cincuenta actuales– representaría una destrucción de entre ocho mil trabajos, conforme las proyecciones de la AIReF, y treinta, conforme el Banco de España.

Si al final no se aplica el aumento demandado por las organizaciones sindicales, mas se admite el que defiende la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el costo en concepto de trabajos podría fluctuar entre diecisiete y cinco mil, conforme se apliquen las estimaciones efectuadas en su día por el Banco de España o bien por la AIReF. En un intento de escapar a este escenario nada halagador, los empresarios plantearán este lunes, en el segundo encuentro que sostendrán con el secretario de Estado de Empleo y los sindicatos para negociar el levanta del SMI para el año próximo, postergar este incremento del sueldo mínimo a la llegada de una vacuna. La patronal espera que de la mano de la vacunación masiva de la población la economía de España remonte nuevamente el vuelo.

Alineada con los empresarios se halla una facción del equipo económico de Sánchez, capitaneada por la vicepresidenta económica, la ortodoxa Nadia Calviño. A ella se ha unido la portavoz y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, más por fidelidad al jefe de filas que por sintonía con Calviño. Otro peso pesado del Ejecutivo que se aúna a esta tesis de congelación salarial para los trabajadores que perciben el SMI es el titular de Seguridad Social, José Luis Escrivá.

La batalla entre los dos equipos del Gobierno se halla en estos instantes en su culmen. La data y la cuantía de este incremento se han transformado en el caballo de batalla que aparta y encara al equipo económico de Sánchez. Los de Calviño se oponen a la subida del cinco con tres por ciento reclamada por las centrales sindicales. Esta facción socialista considera más conveniente retrasar el levanta del sueldo mínimo hasta el momento en que se supere la pandemia. Mas en caso de que no se pueda postergar a tiempos mejores, defiende un incremento del mismo del 0,9 por ciento , estimación de desarrollo de los costes para el próximo ejercicio. Así, «los trabajadores más frágiles a esta crisis por ser los que menos cobran no padecerían una mengua de poder adquisitivo».

«La prioridad es impulsar la restauración y la creación de empleo», advierten fuentes del Departamento de Calviño. Por eso se muestre tendente a congelar el SMI o bien, como mal menor, a acrecentarlo solo la inflación prevista para eludir un costo en concepto de destrucción de empleo, en especial, entre las pequeñas y medianas empresas, «bastante ahogadas ya por la crisis», alertan otras fuentes gubernativos consultadas por este diario. En todo caso, Economía recuerda que el Ejecutivo sostiene el compromiso de situar el sueldo mínimo en los mil cien euros al final de legislatura, cifra equivalente al sesenta por ciento del sueldo medio actual.

De ahí que Calviño prefiere, en sintonía con los ministros de Hacienda y de Seguridad Social, postergar el grueso del incremento del sueldo mínimo comprometido a los ejercicios dos mil veintidos y dos mil veintitres, años en los que prevé que la economía de España haya remontado nuevamente el vuelo. El levanta protegida por esta facción del equipo económico del Gobierno se traduciría en un SMI de novecientos cincuenta y ocho con cincuenta y cinco euros por mes por 14 pagas, prácticamente cuarenta euros de diferencia con la propuesta planteada por los sindicatos. Demanda sindical que Unidas Podemos no ve con malos ojos, en frente de la de Calviño de subir, como mucho, el 0,9 por ciento de inflación prevista en dos mil veintiuno, a imagen y similitud del levanta que experimentarán las nóminas de pensionistas y funcionarios.

Al Consejo de Ministros

Mientras que, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, pretende llevar dentro de poco su propuesta de subida del sueldo mínimo interprofesional al Consejo de Ministros, a pesar del rechazo de unos y otros. Es más, espera que se apruebe en la asamblea que sostendrá el Gabinete de Sánchez el martes próximo veintidos de diciembre o bien, como mucho tardar, en la del día veintinueve de este mes, conforme confirman a LA RAZÓN fuentes gubernativos. La ministra prefiere cerrar ya antes con los interlocutores sociales un pacto sobre esta materia, acuerdo que, por el momento, se antoja bastante difícil. Díaz aseguró el día de ayer que la CEOE se opone en alza del SMI usando un «elemento discursivo, ideológico», en tanto que se trata de un razonamiento que esgrimió hace un año, cuando «España crecía». En una entrevista en La Sexta, afirmó que el alegato «siempre es exactamente el mismo. Exista crisis o bien no, hay parte de la economía que siempre y en toda circunstancia habla de congelar o bien bajar el SMI».

Si bien la ministra de Trabajo se niega a charlar en público de un porcentaje de incremento del sueldo mínimo para no empañar las negociaciones con los agentes sociales, Díaz trabaja con una horquilla que fluctúa entre el dos con cuatro por ciento y el tres con uno por ciento , resultado de sumar la inflación prevista del 0,9 por ciento a la estimación de desarrollo de la productividad para el próximo año, que fluctúa entre el uno con cinco por ciento y el dos con dos por ciento . Si Díaz logra imponer su criterio al resto del Gabinete de Sánchez, los trabajadores que cobran el sueldo mínimo van a pasar a percibir desde enero de entre novecientos setenta y 2 con ocho a novecientos setenta y nueve con cuarenta y cinco euros.

Los podemitas defienden redondear la cantidad y ubicarla en novecientos ochenta euros, veinte menos de la reivindicada por los sindicatos. Con este incremento de Díaz, el Gobierno cumpliría con la letra y el espíritu del artículo veintisiete del Estatuto de los Trabajadores. Su redacción establece la fijación de la cuantía del SMI teniendo presente, entre otros muchos factores, la inflación y el aumento de la productividad. Sin embargo, la capacitación dirigida por Pablo Iglesias, en esta materia, se alinea con la solicitud sindical de fijar el sueldo mínimo interprofesional en mil euros desde enero próximo.

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