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Sociedad

El móvil, un arma letal en la violencia de género adolescente

Las redes sociales se han convertido en algo fundamental en nuestras vidas y una herramienta eficaz para estar informados y mantener el contacto con personas a las que no vemos. Sin embargo, cada vez está más claro que son un arma de doble filo. Aplicaciones como Whatssap o Instagram nos permiten controlar al minuto todo lo que hacen nuestros contactos, saber si están activos o en línea, a quién siguen, a quién dan un «like» o qué actividades realizan a través de sus «stories». Este medio de control absoluto se ha convertido en un arma letal en mano de los maltratadores juveniles.

La violencia de género sobre las chicas más jóvenes es un tema enormemente preocupante por razones cuantitativas –como reflejan las cifras oficiales en España– pero también por motivos «cualitativos». ¿Cómo puede ser que uno de los países con mayor compromiso del mundo por erradicar la violencia contra las mujeres esté viendo cómo aumenta en grado e intensidad la que sufren las jóvenes por parte de sus parejas? Resulta incomprensible pero es real.

Frases como «si me controla es porque me quiere» o «los celos son una expresión de amor» esconden muchos más peligros de los que se cree. Son mitos caducos de un supuesto amor romántico que, en realidad, son signo de una relación tóxica, abusiva y que puede derivar en violencia machista.

UN 48% MÁS DE MALTRATADORES ADOLESCENTES

Cada vez salen a la luz más casos de violencia de género entre parejas adolescentes. Chicas muy jóvenes acuden a los juzgados para revelar reiteradas situaciones de control a través del teléfono móvil, manipulación psicológica y agresiones físicas. Los jueces de menores enjuiciaron en 2017 por delitos de malos tratos a 266 menores de edad, chicos que, sin tener cumplidos aún los 18 años, han convertido ya las vidas de sus novias en un infierno. Son un 48% más que los 179 registrados el año anterior. Las cifras están recogidas en la estadística anual del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Un escenario que llevó a Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ a alertar de la necesidad de prestar especial atención a este aumento de la violencia de género entre jóvenes y recomendó ampliar el concepto e incluir nuevos tipos penales como el sexting o el cibercontrol.

Esta lacra social ha llevado a las instituciones a tomarse cada vez más en serio un problema que afecta a víctimas con edades cada vez más bajas, muchas de ellas entre 12 y 14 años. Las terapias, talleres y campañas de sensibilización son cada vez más frecuentes, como la puesta en marcha el pasado mes de octubre por las fundaciones ONCE, Legálitas y Deporte Joven. #AmorNOesControl pretende identificar diferentes conductas delictivas, relacionadas con la ciberviolencia de género entre adolescentes, con el objetivo de que ellos mismos las reconozcan, no las permitan y las denuncien.

La campaña identifica con ejemplos reales algunos delitos que se tramitan en los juzgados de violencia sobre la mujer, como por ejemplo:

– El delito de descubrimiento y revelación de secretos que se da con el acceso al WhatsApp o cualquier otra red social o chat de la pareja o expareja, por haber hackeado la contraseña o simplemente por haberla espiado.

-El ‘stalking’ o acecho se relaciona con una persecución intrusiva a una persona sirviéndose de las nuevas tecnologías. Ejemplo de ‘stalking’ en el contexto de la violencia de género puede ser suplantar la personalidad de la pareja o expareja para apuntarla a una página de contactos, o que el propio agresor le llame o envíe mensajes de forma continua o a horas intempestivas. Esta conducta genera inseguridad en la víctima y le puede llevar a hacer cambios en sus rutinas para evitarlo, como cambiar el número de móvil o borrar sus perfiles en las redes.

– El ‘sexting’ consiste en la difusión de imágenes o vídeos que afectan a la intimidad o el honor de la víctima. ‘Sextorsión’ es el paso que puede seguir al ‘sexting’. Se produce cuando el agresor amenaza y chantajea a la víctima, pareja o expareja si hablamos de violencia de género, con el envío de ese contenido si no accede a sus peticiones.

CÓMO DETECTAR SI TU HIJA ES UNA VÍCTIMA

Una vez conocidos estos datos, ¿Cómo detectar si nuestra hija adolescente está siendo víctima de violencia de género?. La Comunidad de Madrid -que cuenta con un excelente centro de atención a adolescentes víctimas de violencia de género- ofrece, a través del programa  #Notecortes una serie de pautas para que las jóvenes puedan detectar señales de alarma y también de ayuda a las familias. Hay seis puntos básicos que debes observar en tu hija:

1. Ha variado su comportamiento en su entorno social y familiar.

2. No sale con sus amigos habituales.

3. Se aísla cada vez más.

4. Acepta comentarios degradantes y humillantes. Calla ante insultos verbales y maltrato físico en su relación afectiva.

5. Se siente torpe, insegura y demuestra dependencia del chico con el que sale.

6. Manifiesta temor o miedo físico con respecto a él.

La Junta de Andalucía es otra de las administraciones más volcadas en la prevención y tratamiento de este tipo de situaciones y su guía de orientación para las familias es la más completa elaborada en España sobre violencia de género en la población adolescente.

Las relaciones de pareja se basan en el amor, en la igualdad y en el respeto no en el poder del uno sobre la otra, por ello es preciso incidir en la sensibilización para revertir la estadística actual: un 25% de las jóvenes asegura que su novio la vigila. Si te encuentras en esta situación, puedes contactar con el servicio de atención telefónica 012, la fundación ANAR o con los programas especiales de atención a adolescentes de las diferentes Comunidades Autónomas.

La Razon

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