El sesenta y dos por ciento  de los votantes del Partido Socialista Obrero Español rechaza una alianza con Podemos
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El sesenta y dos por ciento de los votantes del Partido Socialista Obrero Español rechaza una alianza con Podemos

El rumbo que ha tomado Pedro Sánchez no cautiva ni a su partido. Es posible que sea por el hecho de que el planteamiento no persuade de base o bien, por contra, que se trate de una pura consecuencia del atasco en las negociaciones entre el Partido Socialista y Unidas Podemos, un extremo que ha provocado aburrimiento en el conjunto de los españoles. Y, más específicamente, en los votantes socialistas, que no bien ven con buenos ojos un Gobierno «compartido» con la lista que lidera Iglesias, pese a que este ya ha accedido a no sentarse sobre el Consejo de Ministros.

Las posibles explicaciones son muchas, mas la conclusión solo es una: los ciudadanos no esperan que se vayan a ir de vacaciones veraniegas sabiendo quién va a ocupar el despacho de honor de La Moncloa los próximos 4 años. Y, lo que es más aclarador, a la mayoría tampoco le persuade la única opción alternativa que actualmente está sobre la mesa: un acuerdo para formar un ejecutivo conjunto entre socialistas y morados. El optimismo de los votantes de la capacitación de Pablo Iglesias contrasta con el escepticismo de los que depositaron su confianza en Pedro Sánchez. Esas son las primordiales conclusiones de la encuesta que NC Report ha elaborado para LA RAZÓN sobre la opinión de los españoles con respecto a la investidura del todavía presidente del Gobierno en funciones.

Los morados se quedan solos en el momento de proteger las bondades de un Gobierno de alianza entre su partido y los socialistas. Hasta un ochenta y seis con cuatro por ciento de los adeptos de Iglesias ven con buenos ojos esta fórmula. Por el contrario, el sesenta y uno con nueve por ciento de los socialistas rechaza esa solución. Como era de prever, 9 de cada diez votantes de Partido Popular (noventa y uno con cinco por ciento), Cs (noventa y uno con siete por ciento) y Vox (noventa,9 por ciento) estiman que esta opción alternativa sería mala para el país, y por lo tanto no la apoyan.

Conforme el sondeo, la confianza en el talante negociador cae y el fatalismo reina entre los votantes socialistas: prácticamente la mitad de ellos (específicamente un cuarenta y ocho con seis por ciento) no espera que prospere la candidatura de Sánchez en la segunda votación, que se festejará el día de hoy mismo. El dato contrasta con el panorama que domina entre los adeptos de Unidas Podemos: el noventa por ciento piensa que por último va a haber pacto entre las dos fuerzas para ungir a Sánchez, como ya lo hubo para sacar adelante la petición de censura contra Mariano Rajoy. Además, un escenario sin Gobierno asimismo es el que ven más probable los partidarios de las formaciones del centro derecha: PP (cincuenta y 4 con seis por ciento), Ciudadanos (cuarenta por ciento) y Vox (cincuenta por ciento).

Sin vicepresidencia podemita

Como resulta lógico, a juzgar por los resultados de las 2 primeras cuestiones, la enorme mayoría de los encuestados estima que Podemos no debería ostentar ninguna cartera en un hipotético Ejecutivo: el sesenta y 4 con cinco por ciento del total de los participantes lo rechaza. Del total de los socialistas, no admite esa fórmula el sesenta y dos,2 por ciento. Mas, en caso de que al final acabaran entrando en el Gobierno, el doce con dos por ciento de los encuestados postergaría a los morados a carteras de tinte social, por el ocho con dos por ciento que los pondría en ministerios de Estado y el tres con dos por ciento que los situaría en áreas técnicas. Los de Estado son los ministerios preferidos por los seguidores de Iglesias (un extremo que solo apoya el cuatro con ocho por ciento de los votantes del Partido Socialista Obrero Español), al tiempo que los socialistas prefieren que su papel se centre en temas sociales (el diecinueve con uno por ciento). Este extremo, el que centra desde sus orígenes del quince-M los alegatos de Pablo Iglesias, asimismo sería el indicado para el treinta y seis con cuatro por ciento de los morados.

Otro pues ha sonado mucho –incluso de boca de la propia vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo– es el de una «vicepresidencia social». Y el nombre que sale en todas y cada una de las quinielas es el de Irene Montero. A pesar de que el Partido Socialista Obrero Español lo ha querido disfrazar como una iniciativa suya, la mayor parte de sus simpatizantes rechazaría que se llevara a buen puerto: el sesenta y seis con siete por ciento se muestra contrario a ver a la portavoz podemita en un puesto de tanto nombre. No obstante, entre los morados la idea solo cosecha aplausos (el noventa y 4 con cinco por ciento ha respondido que UP debería ostentar una vicepresidencia).

La última pregunta de la batería de 5 cuestiones se centra en el discute de investidura del lunes. Concretamente, NC Report solicitó valorar el alegato de los líderes de los primordiales partidos. El diecinueve con cinco por ciento de los encuestados estima que el mejor fue Sánchez (el favorito por el ochenta y uno por ciento de los del Partido Socialista); el dieciocho con cuatro por ciento estima que el mejor papel lo tuvo Casado; en tercer lugar aparece Iglesias (el diez con cinco por ciento lo prefiere); y cierran Rivera (nueve con ocho por ciento) y Abascal (ocho con seis por ciento).

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