«Es inexcusable regresar a caer en el fallo del verano pasado con la Covid»
Salud

«Es inexcusable regresar a caer en el fallo del verano pasado con la Covid»

Con el beneficio que da el tiempo, examinar la pandemia se transforma en una dura labor a la que se han enfrentado Miguel Ángel Martínez-González (M. A. M.), epidemiólogo y especialista en Medicina precautoria y Salud Pública, y su hermano Julio (J. M.), especialista de Medicina Interna. Los dos examinan en su libro «La sanidad en llamas» (Editorial Planeta) los infundados fallos que han dado forma a la tormenta perfecta que ha prendido fuego a nuestras vidas.

-¿España ha sido uno de los peores países en administrar la pandemia?

-M. A. M.: Sí, indudablemente que sí, y no se trata de una opinión, sino desgraciadamente de esta manera lo acreditan muchas fuentes internacionales. En el momento en que una chispa cae en un enorme bosque, si la apagas a tiempo puedes supervisar la situación, mas en esta pandemia España no solo no apagó el fuego, sino le echó más leña e inclusive le puso un ventilador para diseminarlo.

-¿Cuáles son los fallos más graves que se han cometido?

-M. A. M.: El fallo más sangrante fue el de autorizar concentraciones enormes en la villa de Madrid y en otras urbes el ocho-M, como la celebración de acontecimientos deportivos y políticos cuando ya había recomendaciones de la OMS (OMS) por escrito de eludir espacios de supertransmisión en aquellos días.

-El razonamiento es que a todos les cogió por sorpresa…

-J. M.: Mas esa disculpa no vale, por el hecho de que bastaba con saber leer para haber hecho las cosas un tanto mejor. No vale invocar el mal de muchos como escudo de la propia negligencia o bien de la incongruencia, puesto que el propio Ministerio de Sanidad tenía documentos en su página en los que se explicaba de qué forma había que actuar, mas ni tan siquiera los pusieron en práctica, con lo que funcionó el «haz lo que afirme, mas no lo que haga…» y de esta forma, con tanta descoordinación, era realmente difícil mentalizar a los ciudadanos.

Julio Martínez-González, internistaFicheroFichero

-¿Ya hemos apagado el fuego o bien los residuos van a durar un buen tiempo?

-M. A. M.: No podemos decir que se ha apagado el incendio hasta el momento en que tengamos más del setenta por ciento de la población inmunizada y no se debe olvidar que las vacunas tampoco son infalibles al cien por ciento . Yo me atrevería a decir que hasta la primavera de dos mil veintidos no vamos a apagar el fuego. Y eso siempre que se prosiga al buen ritmo de vacunación actual, pues a lo largo de los primeros meses era desesperadamente lento y eso ha costado muchas vidas.

-El verano pasado pensamos que habíamos vencido al virus, y dados los últimos datos, semeja que volvemos a tropezar con exactamente la misma piedra…

-J. M.: Pagaremos carísimo regresar a caer en ese fallo y resulta inexcusable. Mientras que no lleguemos al setenta por ciento de la población vacunada, cualquier apertura en verano es una imprudencia.

M. A. M.: En Salud Pública siempre y en toda circunstancia damos prioridad al comienzo de cautela, mas el Gobierno se confundió al vender una idea triunfalista el verano pasado diciendo que se había superado el virus y a la vista está que no hemos aprendido nada tras aquel fallo.

-Mas tenemos en nuestro favor el avance de la vacunación…

-M. A. M.: Sí, la vacuna es el mejor extintor para este incendio, mas es esencial que vaya veloz por el hecho de que cuanto más tiempo circule el virus más opciones va a tener de producir nuevas perturbaciones que acostumbran a ser más infecciosas y peligrosas, por el hecho de que pueden ir haciéndose resistentes a las vacunas y todo el ahínco conseguido hasta el instante se va a ir al garete.

-Las ideas antivacunas tampoco asisten…

-J. M.: Son el contrincante más peligroso y eso cuesta vidas. Ahora vemos morir a gente que ha rechazado ponerse la vacuna.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *