Salud

Frente al temor, confianza, por Martín Sellés

La confianza volverá y el temor va a desaparecer cuando tengamos un fármaco que cure de forma eficaz y seguridad el coronavirus y cuando tengamos una vacuna que nos resguarde de la infección. La vacuna es el mejor equipo de protección individual (EPI) posible.

El temor paraliza a las personas y paraliza la economía. La confianza, todo lo opuesto. Con frecuencia he comentado que en la vida nos encaramos a muchos desafíos y alguna desgracia. Creo que una de las mayores desgracias a las que te puedes enfrentar en la vida es en el momento en que te diagnostican, a ti o bien a un ser querido una enfermedad grave. En ese instante tu vida vira cerca de la enfermedad y todos tus inconvenientes anteriores te semejan temas menores, aun absurdos. En ese instante te das cuenta de lo esencial que es tener un buen sistema sanitario, con los recursos convenientes y unos profesionales sanitarios capacitados y motivados.

Y en ese instante hay una pregunta clave: ¿hay un tratamiento eficiente para mi enfermedad? Si la contestación es positiva todo es más fácil; en la desgracia, eres agraciado. Mas si es negativa la respuesta la desgracia es doble. Desafortunadamente, los sistemas y los profesionales sanitarios pueden hacer poco si ese fármaco no existe.

A lo largo de esta crisis esta realidad diaria se ha puesto tal vez más de manifiesto que jamás. Hasta el momento, solo la vivían los que padecían una enfermedad grave, mas estas semanas se ha retrasmitido en vivo y en riguroso directo a nivel del mundo y todos lo hemos sufrido en primera persona incluso sin estar inficionados. Lo que hasta el momento vivían solo unos pocos, ahora, de pronto, lo hemos vivido todos de una forma brusca y trágica.

En la industria farmacéutica, en cooperación con estudiosos y también instituciones públicas y privadas, trabajamos día tras día a fin de que cada vez más enfermedades sí tengan un tratamiento eficiente y seguro que nos deje ser agraciados en la desgracia. A fin de que cuando preguntemos si hay un tratamiento eficiente para nuestra enfermedad la contestación sea afirmativa en la mayor parte de los casos. Las compañías farmacéuticas dedican todos los años en el mundo entero unos ciento setenta millones de dólares estadounidenses a investigar y desarrollar fármacos renovadores que puedan sanar enfermedades que el día de hoy no tienen sanación.

En las últimas décadas los avances han sido muy significativos y estamos orgullosos de lo logrado, mas somos siendo conscientes de que hay mucho por hacer y muchas son las asignaturas pendientes.

Desarrollar un nuevo fármaco nos lleva unos diez-doce años. Desarrollar una vacuna nos lleva aun algo más. En la crisis del coronavirus ponemos de manifiesto lo que somos capaces de hacer cuando, más que jamás, reunimos sacrificios, compartimos conocimientos, tenemos sentimiento de emergencia y combatimos por un fin común.

Es verdad que todavía no tenemos un tratamiento eficiente, mas pronto lo vamos a tener. En unas poquitas semanas hemos sido capaces de identificar fármacos que tienen una cierta actividad frente al virus o bien en frente de la reacción inflamatoria que provoca en el cuerpo del paciente. Son fármacos que ayudan a los clínicos a eludir el empeoramiento de muchos pacientes y evitar su entrada en la UCI. Estoy convencido de que pronto vamos a tener más medicamentos de esta clase y tratamientos más concretos que nos asistan a vencer claramente al virus. Muchas son las compañías farmacéuticas y las instituciones públicas que trabajan día y noche a fin de que esto resulte posible en un tiempo récord. Muchas son las personas que dan lo mejor que tienen para vencer a esta enfermedad.

Asimismo hay buenas noticias en el campo de las vacunas. Múltiples compañías están cerca de tener vacunas eficientes. Se están ya efectuando ensayos en animales y pronto se empezarán en humanos. En el caso de las vacunas, el reto no es solo tener una eficiente y segura sino más bien ser capaces de generar en tiempo récord cientos y cientos de millones de dosis para poder vacunar a millones de personas cuanto antes. Los especialistas nos afirman que prácticamente es más desafiante lo segundo que lo primero. Son múltiples las compañías que han ganado conocimiento y experiencia trabajando a lo largo de años en la lucha contra el ébola, el zika o bien el SIDA. Esa experiencia y conocimiento son realmente útiles en el desarrollo de la vacuna frente al coronavirus. No dudo de que a inicios del próximo año vamos a tener múltiples vacunas que nos dejarán inmunizar a cientos y cientos de millones de personas en el mundo entero.

El día de hoy el temor está muy presente, mas pronto la confianza lo vencerá y volveremos a normalizar nuestras vidas. Seguro que todos vamos a tomar mayor conciencia de lo esencial que es tener un buen sistema sanitario, con los recursos convenientes, y todos comprenderemos mejor lo esencial que es invertir más en investigación y desarrollo para tener los fármacos que precisamos con la meta de encararnos de manera exitosa a las enfermedades que el día de hoy conocemos y a las que puedan aparecer en el futuro próximo. Más que jamás, vamos a comprender lo que es esencial y lo que es secundario.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *