Iberia y Wizz Air, las únicas compañías aéreas que todavía se niegan a rembolsar los bonos canjeables impuestos al comienzo de la pandemia
Economía

Iberia y Wizz Air, las únicas compañías aéreas que todavía se niegan a rembolsar los bonos canjeables impuestos al comienzo de la pandemia

Tras un velo de aparente normalidad, las compañías aéreas ocultan las prácticas infieles que pusieron en práctica a lo largo de los primeros meses de pandemia y que prosiguen siendo un quebradero de cabeza para miles y miles de viajantes hoy. Muchas fueron las personas que vieron sus viajes suspendidos y que con la con la esperanza de volar más adelante admitieron bonos canjeables que tienen data de caducidad. Si bien con el avance de la pandemia estos vales se ofrecían al lado de un posible reembolso como opciones alternativas a seleccionar, el modus operandi a lo largo del estallido de la crisis sanitaria se centró en negar la devolución de las cantidades y también imponer como única opción los bonos canjeables, muchos de ellos ya caducados sin haberlos gozado. Tras más de un año de diálogos, investigaciones y conversaciones entre la Comisión Europea y las autoridades nacionales de protección del consumidor, dieciseis grandes aerolíneas se han comprometido a progresar la información y a rembolsar los bonos no usados que se impusieron de forma obligatoria a lo largo del comienzo de la pandemia, anuncia la Organización de Usuarios y Usuarios (OCU). Sin embargo, Iberia y Wizz Air prosiguen negándose a cumplir con este compromiso.

La normativa en estos casos es clara. La aerolínea debe rembolsar el importe una vez cumplida la data de valía de los bonos, facilitar otros cambios o bien el empleo en otras datas por la parte de los usuarios. En la primavera de dos mil veintiuno, coincidiendo con el aniversario de la pandemia, Iberia se adelantó a esas datas de caducidad ofertando ampliaciones o bien prórrogas de la valía de los bonos para sortear el reembolso de cientos y cientos de viajes. La ampliación del bono es una alternativa válida mas en todo instante he de ser una opción alternativa de libre elección así como la posibilidad de reembolso, en ningún caso una imposición de las compañías aéreas.

En dos mil veinte, se presentaron en España cincuenta y cuatro y ochocientos cincuenta y seis reclamaciones contra compañías aéreas, un cincuenta y seis por ciento más que en dos mil diecinueve, a pesar de que hubo muchos menos vuelos: doscientos millones menos de pasajeros, lo que equivale a un setenta y dos por ciento de caída. De ellas, treinta y cinco y trescientos treinta y tres se deben a reembolsos relacionados con la Covid, esto es, prácticamente exactamente la misma cifra que el total de dos mil diecinueve (treinta y cinco y sesenta y nueve), conforme los datos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). La mayoría se concentraron en el mes de abril, mayo, junio y julio, con el primer estado de alarma y el mes siguiente a su fin. El treinta y uno por ciento de los pasajeros que vieron como la pandemia truncaba sus planes de viaje todavía proseguían sin percibir contestación en el mes de abril de dos mil veintiuno y con su dinero en el limbo, siendo los clientes del servicio de Ryanair, Iberia, Vueling y Air Europa los más perjudicados, como denunció la OCU.

A causa de estos incumplimientos, la OCU y otras diez asociaciones de consumo asimismo pertenecientes a la Organización de Usuarios Europea (BEUC), denunciaron a la Comisión Europea las prácticas infieles extendidas de las compañías aéreas. Previamente, en el mes de junio de dos mil veinte, el Ministerio de Consumo denunció a diecisiete compañías aéreas por informar sobre el derecho a reembolso de los viajes anulados por la pandemia.

El proceso de diálogo con las compañías aéreas ha dado resultado en el caso de dieciseis grandes compañías que se han comprometido a progresar la información sobre los derechos de los usuarios frente a una cancelación y a rembolsar a los pasajeros en plazo (siete días) en el caso de cancelaciones de vuelos. El pacto asimismo establece que los pasajeros pueden percibir bonos solo si los escogen de manera expresa y los clientes del servicio que reservaron su vuelo mediante un intercesor y tienen contrariedades para conseguir el reembolso de ese intercesor pueden dirigirse a la compañía aérea y pedir el reembolso de manera directa. En lo que se refiere a los bonos ya caducados, todas y cada una de las compañías aéreas, excepto Iberia y Wizz Air, estuvieron conforme en que los bonos no usados, que se impusieron de forma obligatoria a los pasajeros en las primeras etapas de la pandemia, pueden rembolsarse en dinero si el pasajero de este modo lo quiere. Ante su negativa a cumplir los compromisos adquiridos, la Organización de Usuarios y Usuarios ha instado a la Comisión Europea a proseguir con las acciones de ejecución contra estas compañías aéreas.

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