La realidad del alzhéimer: avances y prevención
Salud

La realidad del alzhéimer: avances y prevención

Festejamos el Día Mundial del Alzhéimer y, nuevamente, sin novedades en su tratamiento. Da envidia proseguirse los avances que otros colegas amontonan en el refinamiento y eficiencia de terapias dirigidas a sanar enfermedades como el cáncer. Razones para esto hay varias. La primordial es que, al paso que en el cáncer el reto es «matar» a las células tumorales, en la enfermedad de Alzheimer el reto es resguardar a las neuronas. ¡Resguardar! ¿De qué? Sabemos que hay 2 proteínas implicadas en esta demencia: la tau y el beta amiloide. En los últimos veinte años la industria farmacéutica ha destinado millones de euros a diseñar tratamientos para anular la acción de las dos proteínas.

No obstante, en este dos mil diecinueve, prácticamente todos y cada uno de los ensayos clínicos con esta estrategia han sido parados por carencia de eficiencia. El motivo muy seguramente se encuentra en que los pacientes participantes en estos ensayos se hallan en una fase «sin vuelta atrás». Esto manifiesta que, en contraste al cáncer, en el alzhéimer no tenemos biomarcadores para identificar con solvencia a la población bajo riesgo o bien que la esté padeciendo sin síntomas externos aparentes.

En torno a esta demencia vira otra incógnita: ¿hay una sola enfermedad o bien múltiples? En el cáncer ocurre que no hay una sola forma de tratarlo, sino más bien múltiples tratamientos conforme el género de tumor, sus peculiaridades propias, el perfil genético del paciente, etcétera De forma afín, vemos que no hay un solo tipo en alzhéimer. Por poner un ejemplo, un porcentaje fundamental de enfermos con diabetes tipo dos desarrollan alzhéimer siguiendo un camino muy, muy diferente al de otros pacientes sin la primera nosología. Esta coexistencia entre la diabetes tipo dos y la enfermedad neurodegenerativa me lleva a otras cuestiones relacionadas con la prevención.

¿Se puede prevenir esta demencia? Como he dicho, uno de los desafíos es conocer por qué razón se mueren las neuronas. En esta demencia las relaciones causa-efecto no están establecidas todavía, mas sí sabemos que en cerca del 1 por ciento de los enfermos hay una causalidad: la mutación en múltiples genes que conducen, irreductiblemente, a sufrirla. No sucede de esta manera en el noventa y nueve por ciento de los casos sobrantes. Un posible biomarcador de esta demencia podría ser la diabetes tipo dos. Por lo tanto, prevenirla con ejercicio y una dieta conveniente, nos puede asistir a resguardarnos frente al alzhéimer. La prevención ha de ser prioritaria. No hay que aguardar a que aparezcan sus síntomas, en tanto que la enfermedad de Alzheimer «silenciosa» empieza hasta veinte años antes que estos se muestren.

*Profesor Titular de Bioquímica y Biología Molecular, estudioso senior en Neurociencias del Cima Universidad de Navarra. Es por su parte, miembro de la Comisión de Alimentación y Hábitos Saludables del Comité Olímpico De España

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