La tecnología PISA fuerte
Sociedad

La tecnología PISA fuerte

De nuevo, los pupilos españoles han quedado bajo la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos en los resultados del último informe PISA. Con una novedad: este año hemos conseguido la peor nota en Ciencias de la serie histórica y nos hemos atascado en Matemáticas. A esto se une que los sistemas educativos de los países más avanzados están de capa caída y prosiguen perdiendo fuerza, con lo que el descalabro educativo no es un inconveniente exclusivo de España.

No afirmaré que se trata de la crónica de una muerte anunciada, mas debemos dejar de desperdiciar recursos de forma inútil y trazar un plan consensuado, con acciones específicas que partan de los profesores y de la realidad de las salas, para ir avanzando pasito a pasito en la mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje. Ya no es el instante de lamentarse, y tenemos que trabajar juntos, con optimismo y energía, aportando soluciones cada uno de ellos desde nuestra opinión.

Nuestro deber es encarar este reto con la seriedad que se merece, y dedicar tiempo, recursos y personas a progresar de una vez nuestro sistema educativo, pensando en el bien de nuestros pupilos y no tanto en promesas electorales cortoplacistas.

Mas en este nuevo reto, echamos en falta una voz que defienda la competencia digital de los adolescentes y de qué manera esta ayuda a desarrollar muchas otras como la inventiva, la curiosidad, el espíritu crítico y la interacción y discute entre los pupilos, mejorando de forma real el aprendizaje de todas y cada una de las materias que se dan en los centros.

Por poner un ejemplo, integrando la tecnología en el sistema educativo se mejoran en un treinta por ciento las competencias de los pupilos en matemáticas y lectoescritura, conforme los resultados de los laboratorios virtuales implantados por IteNLearning en centros de educación adscritos al programa Comunica de la Junta de Extremadura.

Por otra parte, la transformación del espacio físico del sala en un ambiente tecnológico, donde se promueve el aprendizaje experiencial, la interacción con otros pupilos y el discute, mejora en un setenta por ciento sus resultados en ciencias y matemáticas, conforme datos de HP Education tras la implantación de salas digitalizadas en institutos.

Por todo ello, el discute no es si tecnología sí o bien no. Esa fase está superada por el hecho de que la vida real y el devenir de los tiempos nos han dado la contestación. La tecnología debe emplearse en los institutos, mas debe hacerse de forma correcta a fin de que nos asista en 2 sentidos: prosperar la eficiencia y la eficacia de nuestro sistema.

En lo que se refiere a la eficacia, parece obvio que digitalizar los procesos escolares (como sucede en otra organización) debe prosperar la forma de marchar de un centro de educación y eso liberará tiempo a enseñantes y equipos directivos a fin de que se encarguen de lo que de veras importa, conocer a sus pupilos y hacer que desarrollen su potencial.

Aún más esencial, en lo que se refiere a la eficiencia, las nuevas tecnologías van a hacer que nuestros pupilos aprendan mejor aquello que de veras es relevante. Las habilidades esenciales para el siglo veintiuno son ciertas como el pensamiento crítico, la resolución de inconvenientes, la inventiva o bien el trabajo en grupo. Todas y cada una aquellas que dejen a nuestros hijos medrar y defenderse en un planeta que es cada vez más dudoso y alterable.

Absolutamente nadie puede poner en duda que las nuevas tecnologías dejan personalizar el aprendizaje en función de cada necesidad, comunicar mejor y más veloz y cooperar entre nosotros. Nos dan datos sobre lo que pasa y nos dejan llegar de forma más veloz y económica a los más desfavorecidos. Todos vamos a estar conforme en que estas son herramientas clave para desarrollar un sistema educativo de calidad, con un enfoque competencial y que además de esto sea más equitativo.

Prosperar nuestros resultados en el informe querría decir que nuestros adolescentes tienen una mayor capacidad para solucionar inconvenientes de la vida real, conforme afirmaba el propio directivo del PISA, Andreas Schleicher, y no hay solamente real hoy que la tecnología, por esta razón ha de ser el eje vertebrador del cambio en la educación, que asista a entender mejor las diferentes materias y a desarrollar las competencias que demanda ya el ambiente laboral. La escuela debe dar al fin un paso adelante y ponerse a la altura de lo que ocurre en el planeta.

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