Soria

Los acusados de robar 54.000E a un anciano niegan haber estado en la casa – Soria

«No he estado en San Esteban en mi vida», aseguró el día de ayer en el juicio festejado en el Juzgado de lo Penal uno de los acusados, I.R.V., de estafa y robo a un anciano en la localidad costera. «Yo paré a comer en un bar mas no el día seis de octubre sino más bien el cinco, de camino entre Valencia y Aranda de Duero», aseveró el segundo de los imputados, O bien.J.P.U., en referencia al día de los hechos en los que 2 personas fingieron ser trabajadores de una compañía de electricidad y tras entrar en la casa de la víctima con la disculpa de mudar un contador se apoderaron de cincuenta y cuatro euros, conforme el fiscal, que el denunciante, un pastor retirado de ochenta y tres años, tenía guardados en un guardarropa de su dormitorio.
Con estas declaraciones los 2 acusados negaron ser los autores de los delitos que les imputa el Ministerio Fiscal, por los que pide para ellos una pena de prisión de 3 años y medio para cada uno de ellos, aparte de la indemnización por lo sustraído.
O bien.J.P.U. respondió a preguntas de la Fiscalía sobre de qué manera explicaba la presencia de su huella en casa de la víctima en el contacto con una pitillera que estaba en el bar donde comió y que aparentemente era de la víctima. «La única explicación que encuentro es que cuando llegué a la barra había una caja de metal, como una pitillera, y pregunté a un señor que había al lado si era suya y se la acerqué», declaró frente al juez, matizando que tanto el otro imputado como son empresarios de la hostelería y entonces tenían un restorán en Valencia, y viajaba a Aranda de Duero a ver a un distribuidor de carne. En todo caso, el día de los hechos estaba de vuelta en su trabajo, como de esta forma lo podían confirmar testigos, uno de ellos, el aparca vehículos, presente el día de ayer en el juicio.
En lo que se refiere al turismo que presuntamente usaron los autores del robo y la estafa, el acusado I.R.V. señaló que puesto que no dispone de vehículo propio, desde su traslado a Valencia ha alquilado múltiples, sin precisar cuál estaba empleando ese seis de octubre de dos mil dieciseis en que ocurrieron los hechos.
Por su lado, la víctima, de ochenta y seis años en la actualidad y que vive en una residencia de jubilados, iba a prestar declaración por vídeo conferencia mas dada su elevada edad y la complejidad para comunicarse, tanto las partes como la juez coincidieron en que su declaración era imposible por incongruente. «Está contestando cosas que no se le pregunta», averiguó la defensa, con lo que el testimonio del primordial testigo quedó inhabilitado, si bien los guardas civiles que declararon se ratificaron en la demanda que hizo el anciano en su instante sobre lo ocurrido.
La defensa, que solicita la libre absolución de los acusados, incidió en las dudas sobre el cálculo hecho por la Guarda Civil sobre lo hurtado, teóricamente la jubilación del anciano que iba sacando quinientos euros cada mes y lo depositaba en un guardarropa de casa, tras descontar los gastos frecuentes.
El letrado asimismo acompañó su defensa aduciendo que los 2 acusados habían sido juzgados por otros robos en Ponferrada, Molina de Aragón, Briviesca y Villarobledo y sus causas habían sido suspendidas.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *