Los «gamers» asimismo llenan estadios
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Los «gamers» asimismo llenan estadios

Los deportes digitales, conocidos como y también-Sports, han tenido una evolución irrefrenable en la última década. Los juegos han pasado de ser la afición de unos pocos, de forma frecuente considerado friquis, a transformarse en un auténtico movimiento de masas que llena estadios. Esta evolución se debe, en parte, al gran salto tecnológico que ha dado la industria en los últimos veinte años: hemos pasado de imágenes en 2 dimensiones y dieciseis bits a grandes superproducciones equiparables a las de Hollywood. Asimismo a la enorme difusión que han tenido en redes sociales, unido a que se hayan transformado en un «hobby» colectivo y a que la sociedad haya desestigmatizado a los «gamers».

El humano siempre y en toda circunstancia ha admirado el talento. Las grandes estrellas del deporte y de la música nos han hecho vibrar, desesperarnos, nos han dado alegrías y sentir sus triunfos y derrotas tal y como si fuesen nuestras. De ahí que no extraña que ahora miles y miles de personas, y cada días un poco más, gocen de una buena competición de Y también-Sports. Fernando Piquer, CEO y autor de Movistar Riders, explica este fenómeno como «una cuestión de ritmo». «Hoy en día ver un partido de noventa minutos y que el resultado final sea un empate a cero nos acostumbra a parecer indignante. De ahí que los y también-Sports tienen tanto éxito, siempre y en toda circunstancia pasa algo, son considerablemente más dinámicos», apuntó.

No todo es diversión

Ser jugador profesional se ha transformado en el sueño de muchos jóvenes mas, ¿es todo diversión o bien ¿demanda un enorme sacrificio? Para descubrir de qué forma vive un equipo profesional y cuál es su activa en el momento de adiestrar, LA RAZÓN ha pasado un día en el centro de alto desempeño de los Movistar Riders, uno de los grandes equipos españoles. Allá, no solo pasan horas y horas frente al computador, asimismo son asesorados por un equipo de dietistas, sicólogos, fisioterapeutas, etcétera, a fin de que el jugador se halle al límite desempeño tanto física como mentalmente.

El equipo de Movistar Riders de «Counter-Strike» –una serie de juegos para videoconsolas de disparos en primera persona en la que un equipo debe eludir el atentado de un conjunto terrorista– ha vivido esta semana un adiestramiento intensivo. La razón: estar al límite para la competición que se festeja el día de hoy en Gamergy, el mayor acontecimiento de y también-Sports de España organizado por La Liga de Juegos para videoconsolas Profesional y también IFEMA.

Los llamados «pro players» se reúnen todos y cada uno de los días a las 12:00 de la mañana en este Centro de Alto Desempeño ubicado en el Matadero de la villa de Madrid y en muchas ocasiones no se van de allá hasta pasadas las 11:00 de la noche. Todo depende de si hay una competición cerca o bien no.

Uno de los jugadores con más fama en el panorama nacional es Óscar Cañellas, más conocido de qué manera «Mixwell». Este joven de veintitres años lleva a sus espaldas una trayectoria digna de cualquier atleta de élite. Empezó viendo de qué manera su hermano mayor jugaba en el PC y le picó el gusanillo. Con trece años entró a ser parte de la Selección De España de «Day of Defeat», un juego de disparos en primera persona ambientado en la Segunda Guerra Mundial: «El juego estaba menguando y no se cobraba nada, con lo que procuré otros donde hubiese más competiciones y gente que viviese de ello. De esta forma hallé el »Counter-Strike»», narra. De esta manera, «con catorce me apunté a una liga uno contra uno para forzarme a tener situaciones de agobio y progresar individualmente. Acabé cuarenta y cuatro-0, no perdí ni un partido». Merced a ello fue fichado por un equipo y llegó hasta la primera división de España de los juegos. Después se fue a USA para poder vivir de ello, puesto que en España era imposible en aquel momento.

Un fisioterapeuta valora sus lesiones. Foto: David Jar

Fisioterapia y alimentación

Su jornada, como la de sus compañeros, empieza bien temprano. Ciertos van al gimnasio para sostener su forma física, mientras que otros asisten, cuando lo precisan, al fisioterapeuta. «Al pasarse múltiples horas en una situación estática frente al computador pueden padecer lesiones relacionadas con el tren superior, sobre todo en la base del cráneo, hombro, antebrazo, inconvenientes con la musculatura de la muñeca y del túnel carpiano, de ahí que es recomendable que hagan paradas de vez en cuando», aclara Paulino González, fisioterapeuta del equipo.

En torno a las 12 de la mañana empiezan los adiestramientos con unas partidas de calentamiento individual, donde se centran en sus fallos individuales y en progresar sus habilidades. Este adiestramiento se extiende hasta las 2 horas. Cuando suena la campana, entran a comer en la cantina del centro un menú desarrollado por un dietista para sostener de forma inmejorable todos y cada uno de los aspectos físicos del atleta. Este instante acostumbra a ser el más relajado: en las mesas los jugadores del equipo hablan animadamente, hacen gracietas y cuentan anécdotas.

A las 3 de la tarde vuelven todos a la sala de ordenadores, esta vez para comenzar el adiestramiento de equipo: «En él trabajamos tácticas y las concretamos, visualizamos partidas de nuestros contrincantes y nos encaramos a otros equipos profesionales como simulación para probar cosas nuevas y, si marchan, las incorporamos en nuestro modo de juego», explicó por su lado Alejandro Fernández, el «gamer» de alias «Mopoz». «Cuando se aproxima un acontecimiento esencial ampliamos el tiempo de adiestramientos 2 horas más. Acostumbran a ser de teoría, el adiestrador nos plantea tácticas y debemos acabar de desarrollarlas», especificó.

La sesión de adiestramiento grupal se acostumbra a exender hasta 6 horas, si bien con descansos. En ellos, siempre y en todo momento están acompañados de su «coach», Galder Bárcena, que es el responsable de marcar las estrategias que el equipo proseguirá. «Tenemos, en contraste a otros deportes, un ritmo de competición intensísimo. Prácticamente todos los días hay partidos oficiales, de 3 a 6 semanales, todos de vital relevancia y intensísimos, de ahí que es preciso que el equipo respete y comprenda que el que lidera es el entrenador para cada cosa se haga para ellos. Hay que tener experiencia en el ámbito y saber identificar qué el equipo precisa en todos y cada momento», asevera. Al terminar la sesión se emplean unos minutos para charlar de los fallos cometidos y las cosas que hay que prosperar. Al finalizar la jornada en el centro de alto desempeño, al llegar a casa todos y cada uno de los miembros del equipo, en lugar de reposar tras un largo día, prosiguen ensayando jugadas más horas de forma individual, sobre todo en temporadas de competición: «Cuando se aproxima un acontecimiento como Gamergy, no puedes dejarte el lujo de parar, en ocasiones juego individualmente y otras con mis compañeros más apacible, mas hay siempre y en toda circunstancia que proseguir echándole horas a lo que es tu trabajo para continuar mejorando», agrega otro de los «pro player», Aitor Fernández «Soker». Las horas de trabajo invertidas para estos jugadores profesionales no se ven tan retribuidas en España como en otros países: acá el salario medio para los que están en un equipo es de mil quinientos euros por mes.

Más cerca de ser una disciplina olímpica

Tras múltiples intentos para incluir los y también-Sports como deporte olímpico, el Comité Internacional emitió un comunicado en el mes de abril en el que les considera «actividad deportiva» mas no deporte olímpico. Explica que, para esto, deberían cumplir una series de condiciones. Una de ellas es que el contenido de los y también-Sports no debe transgredir los valores olímpicos (la mayor parte de los juegos son violentos). Asimismo afirma que tiene que garantizarse el antidoping de sus jugadores por medio de un reglamento.

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