Los lugares más sorprendentes a los que puedes mandar las cenizas de un ser querido
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Los lugares más sorprendentes a los que puedes mandar las cenizas de un ser querido

Hay personas que, cuando padecen una pérdida, procuran que la muerte no tenga esa connotación tan triste y dura que tanta le caracteriza. En estos casos, por norma general, optan por acciones que dejan honrar tanto la memoria de su familiar como sostener vivo su recuerdo. Eso, justamente, lo que plantea Neptune Memorial Reef, una urbe submarina ubicada a doce metros de profundidad que acoge, entre sus viejas columnas, las cenizas de todo aquel que desee reposar en sus aguas.

Esta ciudad es parte de un camposanto sumergido que marcha como un arrecife artificial. Su responsable es Neptune Society, una compañía que ofrece servicios de cremación a tan solo 5 quilómetros de la costa de Key Biscayne de la ciudad de Miami (E.U.). Su propuesta es sencilla: los restos se introducen en lápidas de hormigón que, después, se trasladan a este punto. Los familiares pueden visitarlos merced al sistema de buzos que asimismo dan. ¿El costo? dos mil quinientos dólares estadounidenses.

La idea inicial era transformar un sitio tan solemne en un espacio más armónico, lleno de peces y corales. En verdad, lo normal es hallar en la zona turistas y visitantes que asisten para descubrir y conocer este destino tan particular.

Todo el proceso se administra mediante la web, donde pueden consultarte testimonios y casos precedentes. En este sentido, se encuentra la propuesta de SpaceWay, que deja cumplir el sueño de muchos: volar al espacio. Por cinco mil trescientos dólares estadounidenses, esta compañía rusa ofrece la posibilidad de mandar las cenizas a la estratosfera en una cápsula singular que se abre a una altura de treinta quilómetros. En ese instante, conforme sus responsables, los restos se desperdigarían en el cosmos, los picos de las montañas, los océanos o bien los bosques.

Algo afín, plantea Elyeum Space. Si bien con un pequeño matiz: en un caso así, por dos mil cuatrocientos noventa dólares estadounidenses, las cenizas se transportarían en un pequeño satélite que, más tarde, sería puesto en órbita para visitar todas y cada una de las zonas de La Tierra. ¿A lo largo de cuanto tiempo? Un par de años. Una vez terminado este plazo, la nave se dirigirá a la atmosfera terrestre y se desintegrará. Tanto en un caso así como en el precedente, los familiares pueden continuar todas las fase merced a una cámara y a una aplicación móvil.

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