«Los pequeños con inconvenientes de insomnio son más patológicos y frágiles a infecciones»
Salud

«Los pequeños con inconvenientes de insomnio son más patológicos y frágiles a infecciones»

1. ¿Existen datos de cuántos pequeños padecen inconvenientes de insomnio en este país?

La prevalencia del insomnio infantil está alrededor del veinticinco por ciento -treinta por ciento de la población pediátrica, de los que el cinco-diez por ciento es por causas médicas (intolerancias alimenticias, alergias, reflujo gastroesofágico, etcétera), por trastornos afectivos/ansiedad, o bien por otras perturbaciones del sueño (síndrome de piernas inquietas, síndrome de apnea/hipopnea del sueño…). No obstante, en la mayor parte de los casos de insomnio infantil (noventa por ciento -noventa y cinco por ciento de perjudicados) la causa es de tipo conductual (behavioral insomnia of childhood, conforme la clasificación internacional de trastornos del sueño que edita la Asociación Americana de Medicina del Sueño).

dos. ¿Ha aumentado la incidencia del insomnio infantil en estos últimos meses?

Sí. La inseguridad que ha generado la pandemia, el confinamiento y el cambio en las rutinas de los pequeños (y de sus progenitores), ha generado un incremento de los inconvenientes de sueño y no solo en forma de insomnio (complejidad para dormirse, despertares nocturnos), sino más bien asimismo con pesadillas recurrentes, terrores nocturnos y ciertas regresiones que hacen aparecer situaciones ya superadas, como enuresis nocturna.

tres. ¿Qué consecuencias para la salud puede implicar tener un hábito perjudicial de sueño desde pequeños?

Dormir, aparte de un hábito, es una necesidad biológica inevitable para tener una buena salud física y psíquica. Un sueño deficiente o bien de mala calidad provocará inconvenientes en el niño/a nivel conductual (impulsividad, agresividad, hiperactividad…), a nivel anímico (irritabilidad, ansiedad), a nivel cognitivo (contrariedades de atención, concentración) y puede asimismo repercutir en su salud con más vulnerabilidad a las infecciones, déficit en la hormona del desarrollo o bien pérdida de hambre.

cuatro. ¿Cuál es el perfil frecuente de los menores que tienen inconvenientes de insomnio?

No podemos charlar de un perfil concreto. Cualquier niño/a en ciertas circunstancias puede sufrir insomnio. Aunque es verdad que hay algunos factores de predisposición, son las circunstancias de mantenimiento del inconveniente (conductuales, médicos o bien los dos) los que deben abordarse específicamente para corregir el trastorno.

cinco. ¿De qué manera pueden los progenitores distinguir entre un inconveniente supuestamente puntual de dormir mal y una nosología más severa como es el insomnio infantil?, ¿cuál sería la línea roja que puede servir de voz de alarma?

Desde los 6 o bien 7 meses de edad, los niños/as están preparados neurobiológicamente para dormir toda la noche unas diez o bien doce horas. Aunque es verdad que por diferentes razones pueden tener alguna mala noche o bien aun ciertas «malas noches» por circunstancias externas que alteran las rutinas o bien la «normalidad» del menor. Mas cuando la regla son los despertares nocturnos, las contrariedades para dormirse solo sin inconvenientes y esto acarrea menos horas de sueño de las recomendadas, es entonces cuando debemos buscar la ayuda del especialista.

seis. ¿Cuáles son los tratamientos que se usan para progresar esos trastornos del sueño en los menores?

Como afirmábamos ya antes, hay siempre y en toda circunstancia que hacer un adecuado diagnóstico y advertir la causa del inconveniente. En la mayor parte de los casos la razón es de tipo «conductual» con lo que, conforme la evidencia a nivel científico, la primera opción de tratamiento son las técnicas conductuales, las que han probado una alta eficiencia clínica sin efectos secundarios o bien indeseables significativos en los pequeños.

siete. ¿Y qué papel juegan en todo los progenitores? O sea, ¿qué procedimientos o bien estrategias deben aprender ellos para asistir a sus hijos a dormir mejor?

En el insomnio infantil de tipo conductual (behavioural insomnia of chilhood) el papel de los progenitores es vital pues, en verdad, van a ser los que van a deber incorporar unos hábitos y rutinas convenientes. En el fondo se trata de «enseñar» a los progenitores de qué manera «enseñar» a sus hijos a dormir adecuadamente y de forma autónoma.

ocho. ¿Qué ventajas tiene el hecho de actuar a tiempo y no permitir que el inconveniente se cronifique?

Sabemos que si el insomnio no se trata a tiempo, aparte de los inconvenientes conductuales y de salud que puede provocar en los menores, el trastorno puede cronificarse de manera que un pequeño insomne no tratado puede transformarse en un adulto insomne con todo cuanto ello implica para su salud y su organismo en un largo plazo.

nueve. Mas asimismo entra en lo frecuente que un menor tenga ciertas noches difíciles y duerma peor…

Es parcialmente normal que alguna noche los pequeños duerman mal, bien por el hecho de que les cuesta conciliar el sueño, o bien se despiertan más de lo normal, o bien pues tienen inconvenientes para tener un sueño sosegado. Este inconveniente puntual de sueño puede deberse a que no se halla bien físicamente, a la aparición de una pesadilla, al sentimiento de temor, o bien a alguna situación agobiante a lo largo del día que le ha generado este inconveniente de sueño. Si esto se trata de una situación puntual, si pasa muy algunas veces, no hay por qué razón preocuparse. Ahora bien, si el pequeño comienza a despertarse más de la cuenta, como por poner un ejemplo más de 3 veces de noche, y esos despertares precisan atención, o bien si a lo largo de la noche está más de una hora despierto, o bien entre día y noche duerme menos de 9 horas y esta situación se marcha repitiendo más de 2 o bien 3 veces a la semana de forma repetida, ahí es cuando debemos comenzar a proponernos la consulta con un médico especialista en sueño.

diez. Por el hecho de que dejarlo pasar puede tener serias consecuencias en un largo plazo. ¿Cuáles piensa que serían las más peligrosas?

En lo que se refiere a las consecuencias en la salud sabemos que si un pequeño duerme poco o bien duerme mal de forma crónica, esto es, a lo largo de bastante tiempo seguido, probablemente tendrá problemas médicos en un largo plazo y entre esos problemas médicos más usuales de los menores que duermen mal hallamos un mayor peligro de desarrollar ciertas enfermedades cardiovasculares. Por servirnos de un ejemplo, tratamos pequeños con algún retraso en el desarrollo, van más justitos de peso y talla; hay más posibilidades de que desarrollen la prediabetes; que tengan más inconvenientes de sobrepeso y de obesidad, y asimismo se observa una depresión del sistema inmunológico, con lo que son pequeños más frágiles ante ciertas infecciones. En definitivia, los menores que duermen mal de forma continuada se transforman en pequeños más patológicos.

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