Nacer con poco peso puede comportar inconvenientes cardiovasculares de adultos
Salud

Nacer con poco peso puede comportar inconvenientes cardiovasculares de adultos

El corazón de ciertos bebés nacidos con bajo peso padece perturbaciones en su desarrollo que persisten en la edad adulta, lo que deriva en mayor probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares durante la vida. De esta manera se desprende de una investigación elaborado por el Servicio de Medicina Maternofetal BCNatal del Centro de salud Clínic y del Centro de salud Sant Joan de Déu, al lado del conjunto de Medicina Fetal y Perinatal del IDIBAPS, cuyos resultados se han presentado este jueves.

Para realizar el trabajo, los especialistas accedieron a veintitres registros de bebés nacidos en Sant Joan de Déu hace cuarenta años, de los que ciento cincuenta y ocho accedieron a participar en la investigación. De estos, ochenta y uno habían nacido con bajo peso (bajo dos con cinco kilos) y los setenta y siete sobrantes lo superaban. La médico especialista de BCNatal y organizadora científica del conjunto de investigación de Medicina Fetal y Perinatal del IDIBAPS, Fátima Crispi, ha explicado que los participantes se sometieron a una resonancia cardiaca y a una prueba de esmero que determinaron que había cambios en el corazón “más sutiles que los observados en los fetos, mas persistentes”. Por este motivo, ha afirmado que la relevancia de la investigación, publicada en la gaceta Jama Cardiology, es que “demuestra que los cambios en el órgano persisten en la edad adulta”.

Concretamente, la doctora ha indicado que los adultos analizados, a pesar de tener un corazón supuestamente normal, presentan un ventrículo derecho con una base y una curvatura más anchas, lo que recubre mayor complejidad en el momento de llevar la sangre y oxigenar los pulmones, que es básico para hacer ejercicio. Además, la especialista han afirmado que los nacidos con bajo peso tienen más posibilidades de padecer inconvenientes cardiovasculares en la edad adulta y que la probabilidad de tener un infarto de miocardio llega a multiplicarse por 3.

El diez por ciento de los nacimientos son de bebés que “no han crecido lo que tocaba en la vida uterina, cuando el organismo se prepara conforme lo que el código genético demanda y posibilita”, ha indicado el directivo de BCNatal y jefe del conjunto de investigación del IDIBAPS Medicina fetal y perinatal y catedrático de la Universidad de Barna, Eduard Gratacós. Por este motivo, ha subrayado que los resultados del estudio “resultan paradigmáticos para la programación fetal”, puesto que “crecer en el útero no es una cosa garantizada” y condiciona “una una gran parte de las enfermedades que padeceremos en la vida adulta”.

De esta forma, Eduard Gratacós ha señalado la relevancia de la vida y de la medicina fetal en la prevención de nosologías de los adultos, “también en oncología”, y ha indicado la relevancia de “identificar inconvenientes prematuros como la calidad de vida de la madre, su alimentación o bien nivel de agobio a lo largo del embarazo”, puesto que ello “puede incidir en el desarrollo cerebral, del corazón o bien en el metabolismo de los fetos”.

Sobre la particular capacitación del corazón en los bebés nacidos con bajo peso, ha aconsejado en los pequeños “el consumo de leche materna y hábitos de alimentación saludables” a fin de que el corazón “no llegue -ha dicho- a las diferencias que vemos en adultos de cuarenta años”. Además de esto, ha aconsejado a los adultos nacidos con bajo peso que “no agreguen a este factor de peligro otros como una vida sedentaria, exposiciones tóxicas como el tabaco o bien el sobrepeso”.

En este sentido, ha coincidido con la directiva del Instituto Clínico Cardiovascular y jefe del conjunto de investigación del IDIBAPS, Marta Sitjes, que ha recordado que las enfermedades cardiovasculares “son la primera causa de mortalidad en los países avanzados y que van en incremento en los menos desarrollados”.

Los doctores asimismo han aclarado que “no todos y cada uno de los bebés nacidos con bajo peso presentan inconvenientes de capacitación de corazón”, mas que “de media sí hay una mayor predisposición”, con lo que “se trata de un factor de peligro que la población debería conocer y que se agudiza si se agrega a otros factores de riesgo”.

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