Por qué razón adquirir plazas de garaje es un negocio seguro
Economía

Por qué razón adquirir plazas de garaje es un negocio seguro

Uno de los desafíos a los que se encaran las primordiales urbes del planeta pasa por conseguir implantar medidas que favorezcan la movilidad sustentable. Para solucionar esta problemática, gobiernos de todo el planeta han establecido políticas destinadas a reducir el empleo del vehículo privado en las urbes, un factor que acostumbra a incluir la reducción del número plazas de parking libres en la calle. Por esta razón, muchos conductores han visto la ocasión de adquirir o bien arrendar su espacio para estacionar.

En concepto de rentabilidad, un producto financiero medio ofrece beneficios en torno al dos por ciento anual. No obstante, en el caso de las plazas de garaje en urbes de alta demanda como la capital española o bien Barna, esta rentabilidad se ubica en torno al ocho por ciento, conforme el estudio “La rentabilidad de los garajes en España en 2021″ efectuado por el portal inmobiliario “Fotocasa”. Por consiguiente, invertir en plazas de garaje se ha transformado en una alternativa bien interesante para el ciudadano medio de adquirir una fuente de rentabilidad, debido, sobre todo, a la bajada de los costes que ha hecho posible la adquisición de plazas a costos inferiores a los sesenta euros. Además de esto, sin contar con los ingresos del alquiler de exactamente la misma, la propiedad se revalora con el tiempo, lo que eleva su rentabilidad en un largo plazo.

Uno de los factores que ha hecho determinante el apogeo de esta clase de inversiones es que «en los últimos 5 años el coste de los garajes a la venta ha bajado fuertemente y eso explica la alta rentabilidad que ofrece ahora adquirir una plaza de garaje para ponerla en alquiler”, explica Anaïs López, directiva de Comunicación de “Fotocasa”. Esta bajada tiene como propósito dar una salida veloz a este género de activos en una situación de inseguridad económica como la que vivimos.

A este factor se aúna que la enorme mayoría de los pequeños inversores no precisan de un crédito para acceder a la adquisición de una plaza, pues los importes están al alcance de muchos. El mantenimiento de este género de inmuebles es otro de sus atractivos, en tanto que al ser realmente básico, las cuotas de la comunidad habrían de ser bastante bajas, una muy, muy grande ventaja si esta buscando invertir en un largo plazo de forma pasiva.

A pesar de este apogeo, los especialistas recomiendan tener en consideración una serie de recomendaciones ya antes de decidirse, pues invertir en esta clase de recursos «también tiene sus riesgos» y «no siempre y en toda circunstancia compensa». Grosso modo, se puede decir que «la plaza de garaje ideal ha de estar en un distrito con demanda estable de parking, tener buenas dimensiones tanto de espacio como de altura de techo, y unas condiciones de acceso convenientes. Y de ser posible estar ubicada en la primera planta subterránea, cerca de un elevador o bien de la salida», resumen en la OCU.

Para asegurarnos de hacer una buena inversión, la primera cosa que hay que estudiar es la zona en la que está situada, este análisis es esencial para fijar el costo que estamos prestos a abonar por ella. Además de esto, para no llevarnos sorpresas en el futuro, debemos conocer las cargas que pesan sobre la propiedad, para esto es preciso pedir una nota simple en el Registro de la Propiedad. De igual modo, deberemos examinar la escritura de división horizontal de la finca y de los estatutos y asegurarse de la cuota de participación que corresponde a nuestra plaza de garaje. El estado de las deudas es otro de los elementos a tener en consideración, para que no haya sorpresas con la comunidad de dueños, por este motivo es recomendable pedir un certificado de a través del administrador de la finca. De igual manera, debemos conocer si hay alguna restricción por la parte de la comunidad de dueños al alquiler de las plazas de garaje. En ciertas comunidades de dueños se restringe el alquiler a los miembros, lo que supondría un inconveniente en el momento de arrendarlas a terceros no residentes en la finca.

Por último, invertir en plazas de garaje supone un genial indicativo de la realidad del mercado inmobiliario actual, como sucedió con el estallido de la burbuja en dos mil ocho, en tanto que aun antes que el mercado se inundara de pisos que los dueños no podían abonar, las plazas de garaje ya anunciaban que la situación no era buena.

Un comentario

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *