prácticamente 9 meses sin sentencia, más tiempo que Nóos o bien la trama Gürtel
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prácticamente 9 meses sin sentencia, más tiempo que Nóos o bien la trama Gürtel

Tras más de un año sesiones de juicio oral, el diecisiete de diciembre de dos mil dieciocho, la Audiencia Provincial de Sevilla dejaba visto para sentencia el juicio contra veinta ex- cargos de la Junta de Andalucía, entre ellos los ex- presidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, por el conocido como caso de los ERE, considerado el de mayor corrupción política y donde, presuntamente, se desviaron setecientos cuarenta y uno millones de euros destinados a ayudas sociolaborales a fines muy diferentes de los legalmente previstos, sin respetar la normativa actuales y haciendo ni caso a las advertencias de la Intervención General y para sostener una «red clientelar» que, en último término beneficaba al Partido Socialista.

Ese día, el diecisiete de diciembre del pasado año, el presidente de la Sala, Juan Antonio Calle, pronunciaba la famosa oración de «visto para sentencia». Las jueces Pilar Llorente y Encarnación Gómez integran, así como el convocado comunicante, el tribunal que debe dicta la pertinente sentencia.

Desde ese momento ha pasado ya 8 meses y veintidos días, transformándose en el procedimiento judicial relacionado con la corrupción que lleva más tiempo a la espera de la resolución judicial de los últimos tiempos, solo superado por el «caso Malaya», donde hubo que aguardar, prácticamente, un año y 3 meses para conocer el fallo del tribunal.

Y, lo que quizá es peor, no hay aún datas previstas de en qué momento puede generarse el anhelado por unos y temidos por otros fallo de la Audiencia de Sevilla. «No hay nada previsto y los jueces prosiguen trabajando en ella», apuntaron a LA RAZÓN fuentes cercanas al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Esas fuentes detallaron que tampoco se había dictado ningún auto de prórroga para dictar la sentencia.

Mas, hay que tomar en consideración asimismo que ese fallo no va a poner punto final a este caso, puesto que bien los procesados o las acusaciones recurrirán más tarde al Tribunal Supremo, con lo que tampoco la resolución final va a llegar ya antes del tercer trimestre del próximo año, si nos ubicamos en el mejor de los escenarios posibles.

Desde el momento en que el juicio quedó visto para sentencia han pasado 3 elecciones: las últimas autonómicas andaluzas, en las que Susana Díaz fue aspirante por el Partido Socialista Obrero Español, las generales del pasado veintiocho de abril y las municipales y europeas del veintiseis de mayo. Una sentencia que, como todas y cada una de las relacionadas con casos graves de corrupción, podría haber perjudicado al Partido Socialista en el presunto de resultar condenatoria.

La enfermedad del comunicante de la sentencia y el no interferir en los procesos electorales es, conforme fuentes jurídicas, otro de los factores que hay que tener en consideración en el momento de valorar las causas de esta larga espera.

En este procedimiento se imputaba un delito continuado de prevaricación y un delito continuado de malversación; aunque, ciertos de ellos solo han sido enjuiciados por el primero de ellos, como Manuel Chaves, quien se encara a diez años de inhabilitación.

Las peticiones de pena de prisión fueron desde los 6 a los 8 años de cárcel para los acusados de prevaricación y malversación. De esta manera, la Fiscalía pidió 6 años de cárcel para, entre otros muchos, el ex- presidente andaluz José Antonio Griñán, al paso que elevaba a 8 años de prisión para los exconsejeros Francisco Vallejo, José Antonio Viese o bien Antonio Fernández, de este modo para como los exdirectores generales de Trabajo Francisco Javier Guerrero y Juan Márquez. En suma, se festejaron ciento veintisiete sesiones de juicio y declararon ciento veinte testigos y 9 peritos.

Estos ya prácticamente 9 meses desde el instante en que terminó el juicio de los ERE contrastan con el caso Gürtel, donde con treinta y siete acusados y una causa asimismo más que compleja, la Audiencia Nacional dictaba la sentencia condenatoria a los 6 meses y 8 días tras la finalización del juicio.

Con estos 8 meses y diecinueve días de espera ya, la resolución de los ERE supera a la del caso de la «Operación Pretoria», en el que fueron juzgados en la Audiencia Nacional 2 de los pesos pesados de la vieja guarda de la extinta Convergencia Democrática de Catalunya, Lluis Prenafeta y Maciá Alavedra, al lado de otros 9 procesados acusados de tráfico de influencias y blanqueo de capitales y donde se estudiaba si a través del pago de comisiones se generó una financiación irregular de CDC. Este juicio se festejó a los 8 años de las detenciones y hubo después que aguardar otros 8 meses y dieciseis días a fin de que sentenciara la Audiencia.

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