Prometer o bien jurar ante “el ciudadano Borbón”
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Prometer o bien jurar ante “el ciudadano Borbón”

Iglesias y los futuros ministros del partido morado han hecho bandera del republicanismo anteriormente

Si bien se trate de una formalidad, Pedro Sánchez empezó su nuevo orden como Presidente del Gobierno hasta el instante en el que prometió fidelidad al Rey y a la Constitución en el palacio de la Zarzuela frente al Jefe de Estado, Felipe VI poco minutos tras las 11:00 de el día de ayer. Técnicamente lo que había hasta ese instante era la confianza del Congreso de los Miembros del Congreso de los Diputados, mas es prerrogativa del Rey nombrar a quien va a llevar el timón del poder Ejecutivo del Estado a lo largo de esta legislatura, llena como pocas ya antes de incógnitas y cuya longitud va a venir determinada por los intereses electorales (y separatistas) de Unidas Podemos y Esquerra Republicana.

Sánchez hizo historia en su primera visita a Zarzuela para jurar su cargo en el primer mes del verano de dos mil dieciocho. En aquella ocasión fue el primer presidente desde la Transición que accedió a su cargo no por medio de unas elecciones generales sino más bien merced al éxito en una petición de censura contra quien las había ganado, Mariano Rajoy. Asimismo fue el primero en jurar su cargo de forma totalmente aconfesional, esto es, sin el tradicional crucifijo y la Sagrada Escritura presentes en Zarzuela en el instante de realizar el juramento o bien la promesa. De esta manera fue el día de ayer asimismo.

Tras la lectura del R. D. en el que el Jefe de Estado le nombraba presidente, Sánchez prometió «por su conciencia y honor» cumplir y hacer cumplir la Constitución «con fidelidad al Rey». Una vez cumplidas las formalidades, y antes que los reporteros que cubren frecuentemente los actos de la agenda pública del Rey saliesen del salón de Audiencias, Sánchez y el Rey empezaron una charla informal que se transformó en la anécdota del día. Sánchez comentó en tono jocoso: «Ocho meses para diez segundos». «Rápido simple y sin dolor… el dolor viene después», le respondió el Rey también en tono relajado.

No obstante hay otro aspecto en el que el presidente socialista hizo historia ayer: Sánchez es el primer jefe de un Gobierno de alianza que, asimismo por vez primera incluirá a un partido de extrema izquierda extensamente considerado como «antisistema» hasta hace apenas unos meses. Además de esto, entre los 5 ministros de Unidas Podemos se va a dar cabida a mandatarios políticos que han hecho bandera de su republicanismo y, todos , están a favor de superar aspectos esenciales de nuestro ordenamiento jurídico y de la Constitución, de manera señalada el papel que esta le entrega a la Corona.

Desde este instante va a tener sitio el proceso de capacitación de Gobierno, un paso que Pedro Sánchez se está tomando con calma. Va a ser la semana próxima cuando se comience a conocer la composición de el nuevo gabinete ministerial si bien la presencia de los miembros de Unidas Podemos que formaran parte de él ya fue filtrada de forma unilateral por el partido de Iglesias a lo largo de la semana de la investidura.

Entre los futuros ministros de Sánchez va a estar Irene Montero que jamás ha escondido su furor republicano. Múltiples mensajes en Twitter corroboran este extremo como, por ejemplo: «Felipe no vas a ser Rey que llegan nuestros recortes y van a ser con guillotina» o bien «Felipe no vas a ser Rey y todos y cada uno de los borbones a los tiburones». Si bien la verdad es que estos fogosos y juveniles ex- ásperos fueron publicados antes que Montero estuviese en la primera línea de la política (en concreto en dos mil trece) y serían, de entrada, impensables en nuestros días, la verdad es que uno de los primordiales portavoces de Unidas Podemos –Alberto Garzón, de Izquierda Unida– ha hecho de los ataques a la Corona poco menos que su seña política hasta el punto de referirse de forma sistemática a Felipe Vi como «ciudadano Borbón»… ¿va a prometer Garzón cumplir y hacer cumplir la Constitución «con fidelidad al ciudadano Borbón»? Como ya se apuntó fue Pedro Sánchez el que mandó el crucifijo y la Sagrada Escritura a la historia al jurar en su cargo en dos mil dieciocho con lo que por el lado de la separación entre Iglesia y Estado no debería haber inconvenientes mas en lo que se refiere a la fórmula del juramento o bien promesa podría haber innovaciones, o bien cuando menos a ello apunta la inventiva, no exenta de instantes de elevado lirismo, con el que los miembros del Congreso de los Diputados de la extrema izquierda salpimientan su promesas a lo largo de la sesión de Constitución del Congreso de los Miembros del Congreso de los Diputados. El futuro vicepresidente del Gobierno no es una salvedad en lo que ataques a la Monarquía se refiere. En el programa de Podemos se aboga por terminar con el privilegio legal del Rey y por crear una comisión para investigar los «negocios de la Monarquía».

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