Economía

¿Qué trabajadores pueden negarse a ir a su puesto presencial por temor al contagio?

Las ganas por ir a tomar algo a un bar o bien ir de compras pueden no ser compartidas por los trabajadores de esos establecimientos. La aguardada vuelta al trabajo es ya una realidad. Los empleados llevan ya ciertas semanas reincorporándose progresivamente a sus puestos. Si bien regresar a la rutinas es buena señal, sobre todo para el bolsillo de los perjudicados por ERTE, ciertos todavía pueden sentir temor a contagiarse de Covid-diecinueve. Esta sensación queda todavía más justificada cuando los trabajadores cuentan con la certidumbre de que en su trabajo no se cumplen las medidas de seguridad precisas para eludir un contagio. Los especialistas de DAS Seguros aclaran exactamente en qué casos un trabajador puede negarse a asistir a su puesto y qué castigo puede padecer si la ausencia se considera infundada.

Quién no puede negarse

Todo va a depender de si la actividad que desempeña está tolerada por el Gobierno. Los trabajadores de los servicios considerados esenciales por el R. D. Ley 10/2020 de veintinueve de marzo no van a poder negarse a asistir a su puesto si de este modo lo demanda la compañía. En exactamente la misma situación se hallan los trabajadores de de bares, peluquerías, pequeños comercios y restoranes a lo largo de las primeras fases de la desescalada, al estar ya tolerados por el Gobierno. Por otra parte, tampoco pueden decidir no reincorporarse los perjudicados por un ERTE, que habrán de estar localizables y libres si la compañía lo demanda.

Quién sí puede negarse

DAS Seguros pone el ejemplo de los gimnasios, en concreto en los que aún no puedan abrir por encontrarse en una zona aún en la fase 1 (ciertas zonas de Cataluña, la villa de Madrid y Castilla y León), los empleados pueden negarse a asistir al centro de trabajo si se requieren sus servicios, por poner un ejemplo, para preparar las instalaciones. No obstante, si se trata de gimnasios con zonas abiertas al aire libre, los trabajadores sí van a deber asistir a cubrir las actividades que se efectúen en estos espacios, al estar toleradas ya por la Administración. De exactamente la misma manera puede acontecer con otras actividades que todavía no están toleradas en determinadas comunidades por su fase de desescalada.

¿Qué ocurre si se ausentan?

En el caso de los trabajadores cuyas actividades sí están toleradas, los que decidan no reincorporarse a sus puestos presenciales podrían ser sancionados con una infracción disciplinaria o bien ser despedidos por ausencia infundada. Sin embargo, cuando el temor al contagio no es inmotivado, sino existen pruebas de que la salud de los trabajadores corre riesgo en su sitio de trabajo, la ley contempla una vía de protección.

¿Qué leyes protegen a los trabajadores?

Todos y cada uno de los empleados, aun los que teletrabajan desde casa y ahora sus empresas les demandan regresar a las oficinas, se pueden acoger a lo previsto en el artículo veintiuno.2 y cuatro de la Ley de Prevención de Peligros Laborales toda vez que haya pruebas evidentes de peligro de contagio. En este texto se contempla “la posibilidad de que por la parte del trabajador se niegue a la prestación de servicios si está en riesgo su vida o bien integridad«. El artículo veintiuno especifica que “el trabajador va a tener derecho a interrumpir su actividad y desamparar el sitio de trabajo, en caso preciso, cuando considere que dicha actividad supone un peligro grave y también inminente para su vida o bien su salud”. Un caso de ello es cuando en la compañía se haya producido algún positivo en Covid-diecinueve por “el peligro grave y también inminente”. Esto es una cosa que ya ocurrió en ciertas factorías, anteriormente a la declaración del estado de alarma, en las que se pararon ciertas cadenas de producción por esta razón y a solicitud de los trabajadores, apunta los especialistas de DAS Seguros.

La manera de ausentarse y eludir perjuicios al unísono es comunicando anteriormente a la compañía esta resolución. En lo que se refiere a las compañías, es conveniente que se prosiga apostando por el trabajo a distancia y “que se tengan presente todos y cada uno de los casos de los empleados, por si acaso alguno de ellos se halla en circunstancias singulares, como son ser parte de algún colectivo de peligro, estar al cargo de menores o bien de personas mayores con inconvenientes de salud”, resaltan los especialistas de DAS.

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