Economía

Repsol consigue el mejor resultado del ámbito y vuelve al nivel de negocio anterior a la Covid-diecinueve en la recta final de dos mil veinte

Repsol ya divisa el fin de la pandemia en sus cuentas. Si bien en el conjunto de dos mil veinte registró unas pérdidas totales de tres mil doscientos ochenta y nueve millones de euros tras padecer por la crisis mundial del Covid-diecinueve unos impactos de prácticamente tres mil novecientos millones de euros en la valoración de sus inventarios y por el ajuste del valor de activos de «upstream» (exploración y producción), la compañía energética consiguió en el último cuarto del año un beneficio neto ajustado -el que mide su actividad- de cuatrocientos cuatro millones. La cantidad, además de esto, está por encima de los ciento treinta y tres millones que preveía el acuerdo de mercado. Un resultado “sorprendente” para los especialistas de Bernstein al tratarse del más sólido del ámbito a lo largo del periodo.

Este impulso en la recta final del ejercicio dejó a la compañía cerrar dos mil veinte con unas ganancias netas ajustadas totales de seiscientos millones de euros. Si bien el resultado es un setenta por ciento inferior a los dos mil cuarenta y dos millones de euros que consiguió en dos mil diecinueve, asimismo mejora las previsiones de los analistas, confirmando la eficiencia del plan de resiliencia puesto en marcha por la energética para superar un ambiente como el del año pasado de caída áspera del consumo y del costo de las materias primas -treinta y cinco por ciento en el caso del petróleo y del diecinueve por ciento en el gas Henry Hub-.

Firmeza financiera

La compañía asimismo probó su firmeza financiera con una positiva generación de caja libre de mil novecientos setenta y nueve millones de euros y una reducción de la deuda neta del veintiocho por ciento -en mil ciento setenta y ocho millones de euros a lo largo del ejercicio- hasta ubicarla en tres mil cuarenta y dos millones de euros a cierre de dos mil veinte. La liquidez del conjunto se situó en nueve mil ciento noventa y cinco millones de euros a treinta y uno de diciembre, lo que cubre en tres con veintitres veces los vencimientos en un corto plazo. Repsol fortaleció el año pasado su situación financiera a través de 5 emisiones de bonos por un total de tres mil ochocientos cincuenta millones de euros, de los que mil quinientos millones corresponden a bonos perpetuos subordinados.

El buen hacer de la compañía fue saludado por los inversores con una subida de sus títulos del uno con uno por ciento , hasta los nueve con cincuenta y seis euros. En ciertos instantes del día, las acciones de Repsol aun llegaron a tocar los niveles prepandemia del pasado mes de marzo. Un recorrido en alza que desde investing.com piensan que debería alargarse en los próximos meses pese a tratarse del valor que más ha subido de su ámbito en Europa desde principios de año (quince con ochenta y ocho por ciento ). Ismael de la Cruz asegura que lo interesante de Repsol es que su auténtico valor brota cuando el petróleo supera los cincuenta dólares americanos el barril. Ahora, con el costo por sobre los sesenta dólares estadounidenses y cuando es «prácticamente seguro» que no baje de ese nivel en todo el año, «Repsol sí es interesante» para los inversores, conforme De la Cruz. Los sesenta dólares americanos son el escenario medio de costos que maneja la propia compañía. En ese nivel, calcula que su ebitda mejoraría un treinta por ciento , hasta los cinco mil trescientos millones de euros.

Filial renovable

En el horizonte de la compañía está la puesta en valor de su división de renovables, sobre la que aún no ha tomado una resolución. El consejero encargado de Repsol, Josu Jon Imaz, aseguró que aún no hay una resolución tomada con respecto a de qué forma va a abrir el capital de este negocio si a través de una salida a Bolsa o bien la integración de un asociado. En una conferencia con analistas para presentar los resultados, Imaz aseguró que cada opción tiene sus “ventajas” y que están “analizando” todas y cada una de las ocasiones, teniendo por delante un margen de dieciocho meses para especificar la operación. Lo que sí que dejó claro el ejecutivo de Repsol es que este vehículo se ajustará a la generación de renovables, sin incluir clientes del servicio del mercado minoristas ni otras actividades. “El perímetro va a ser la producción renovable y solamente que producción de energía”, afirmó.

Además de esto, el consejero encargado de la energética descartó efectuar cualquier adquiere en renovables y resaltó que la “prioridad es medrar en este negocio de forma orgánica”. “Eso es lo que hacemos en España, lo que hacemos en Chile y no descarto a examinar la posibilidad de entrar en un tercer país”, afirmó Imaz siendo preguntado por un posible interés en E.U., si bien agregando que siempre y en todo momento con una asociado por medio de una plataforma pequeña, como en Chile de la mano de Ibereólica.

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