Sexualidad treinta, nuevas tecnologías para el clímax femenino
Tecnología

Sexualidad treinta, nuevas tecnologías para el clímax femenino

El mercado del placer femenino, entendido como el de la tecnología y los productos eróticos, no hace más que medrar. El término que más define esta nueva tendencia es el «exhibicionismo». Se han terminado los conocidos tuppersex privados, esas asambleas en las que un conjunto de mujeres, en la discreción de una casa, recibían a una comercial a fin de que les enseñase los productos más novedosos del mercado.

Ahora las tiendas especializadas tienen una estética más refinada que jamás y muestran en sus expositores a todo color lo que ya antes se ocultaba en sótanos o bien tras gruesas cortinas. El público femenino ha forzado un diseño muy particular para estas tiendas, que incluyen muchos objetos concretos para mujeres, que van desde los últimos succionadores de clítoris del mercado a las conocidas bolas de Kegel.

Los muñecos sexuales de Realdolls son hiperrealistas, interaccionan y cien por ciento personalizables

Estas bolas sirven para practicar ejercicios que previenen inconvenientes pélvicos y mejoran el placer sexual. Y los succionadores, meridianamente, están centrados en que la mujer tenga un clímax. Además de esto, como la evolución ha llegado a todos y cada uno de los juguetes, si bien los hay de vidrio, metal, madera e incluso de porcelana, la mayor parte son de silicona hipoalergénica y ya no utilizan pilas, sino se recargan con USB.

La sicóloga, sexóloga y terapeuta familiar Laura Morán asegura que «muchas mujeres heterosexuales prosiguen condicionando el placer a la penetración a lo largo del coito, o sea, al hombre. Al tiempo que los succionadores están probando que la penetración no es algo indispensable para el placer femenino».

«La mujer ha alterado mucho y tiene claro qué desea, mas en ocasiones no sabe de qué manera lograrlo. Y ya no procura tanto ser objeto de deSeo, sino desea ser objeto deseante», especifica Morán.

Los científicos apuntan los efectos positivos de estos juguetes en la salud y la calidad de vida de sus usuarios. El estudio Prevalence, Frequency, and Associations of Masturbation With Partnered Sexual Behaviors Among US Adolescents, efectuado por la Universidad de Indiana, apunta que el setenta y tres con ocho por ciento de los hombres reconoce que se masturba diariamente, frente al cuarenta y ocho con uno por ciento de las mujeres que confirma que lo hace.

En este sentido, la última encuesta efectuada por una famosa marca de preservativos asevera que el ochenta y tres por ciento de los españoles entre dieciocho y treinta y cinco años ha probado juguetes o bien productos sexuales, y una tercera parte de ellos los utiliza de forma frecuente. Conforme sus datos, lo más consumido es el lubrificante (setenta y uno por ciento ), gel de masaje (cincuenta y dos por ciento ) y anillos vibradores (veintinueve por ciento ).

Públicamente y en privado

La mujer, desde hace un buen tiempo, ha tomado las bridas de su vida sexual de forma pública, algo que había logrado en otros terrenos como la contracepción o bien la regla. El empleo del preservativo para eludir el embarazo se conoce desde el año mil quinientos sesenta y cuatro, mas hubo que aguardar 4 siglos para poder ver la pastilla y el dispositivo intrauterino, que en la actualidad han mejorado en eficiencia y duración. Y en temas como la regla, se ha pasado de los tampones y las compresas a las copas menstruales o bien las bragas singulares para la regla, lo que hace que el gasto mensual de las mujeres se reduzca.

El placer ya se procuraba mucho antes que la moralidad entrara en juego. De esta manera, el control del cuerpo de la mujer en sus aspectos se ha simplificado y se goza públicamente y en privado, centrándose no ya en la parte higiénica sino más bien en la de so bien placer sexual, de la mano de las nuevas tecnologías, y particularmente de Satisfyer.

Si bien los succionadores de clítoris sean la última tendencia, los masturbadores femeninos existen desde hace miles y miles de años, puesto que se han encontrado abundantes objetos con forma de pene en diferentes excavaciones arqueológicas. Los hay de todos y cada uno de los tamaños, formas y materiales, como marfil, hueso y piel. El más viejo encontrado hasta el instante es un falo de piedra pulimentada de veinte centímetros de longitud de veintiocho años de antigüedad que los estudiosos hallaron en una gruta alemana.

Y hace unos dos mil años, los aristócratas chinos gozaban de una lasciva vida sexual que incluía consoladores de bronce y juguetes anales. Y de esta forma poquito a poco estos robustos miembros se fueron actualizando hasta llegar al año mil novecientos, cuando se incorporó la electricidad a estos objetos.

La historiadora de sexualidad y maestra en el Instituto de Tecnología de Georgia (Estados Unidos) Hallie Lieberman resalta la evolución que han experimentado los dildos durante los años: «La enorme evolución vino desde mil novecientos ochenta, cuando se crearon los primeros diseños con formas y colores menos realistas. Comenzamos a ver vibradores que parecían delfines o bien mazorcas de maíz en azul o bien rosa, en lugar de los habituales con forma de falo, que muchas mujeres veían como un símbolo del patriarcado».

Todavía de esta manera, los tabús están lejísimos de desaparecer. Eso sí, el empleo del cinturón de castidad para jóvenes no casados y para mujeres casadas a lo largo de la Edad Media, es un mito. Es un invento del XIX y lo empleaban las mujeres para eludir violaciones cuando viajaban y dormían en posadas a lo largo del camino, o bien cuando trabajaban como enfermeras en el frente. Mas su empleo estaba limitado a unas horas o bien poquitos días pues la carencia de higiene podía provocar infecciones y el metal podía causar heridas. Mas en el siglo veintiuno en el que los objetos de placer se pueden hallar de todos y cada uno de los tamaños, colores y formas posibles, el único límite es la inventiva, no las pilas, pues todo se puede recargar y emplear una y otra vez.

El futuro: Sextech

Las nuevas tecnologías han puesto al servicio de los usuarios nuevas prácticas sexuales. El viejo sexo telefónico incorpora ahora imagen en riguroso directo mediante cosas tan alcanzables como llamadas de WhatsApp o bien FaceTime.

Mas el futuro trae muchos cambios para el planeta del onanismo. Los muñecos hinchables son cosas del pasado; se pueden pinchar, son muy artificiales y semejan flotadores con cara de sorpresa. Los nuevos muñecos sexuales, como las que fabrica Realdolls, son hiperrealistas, pueden interaccionar y son cien por ciento personalizables. Si bien, por el momento, son clímax a coste de oro, por el hecho de que ciertos de estos robots cuestan llegar a valer veinte.000 euros.

El futuro presagia el desarrollo de los amantes a medida; robots creados de la costilla de la ciencia y la investigación para transformarse en los amantes perfectos, es el conocido como sextech. Ya hay empresas, como DS Doll Robotics, que las fabrica en cadena. Mas las nuevas tecnologías dejarán escoger todo a la carta, desde intensidad, a tamaño, pasando por temperatura anatómico o bien aun género de interacción.

Con lo que podríamos terminar hablando de emociones con nuestros robots sexuales. Mas para quién no desee charlar por las mañanas, siempre y en todo momento le va a quedar el onanismo tradicional, si bien ya semeja del pasado siglo.

Pastillas anticonceptivas para hombres, en diez añosAl paso que el placer parecía siempre y en toda circunstancia pertenecer solo al hombre, la anticoncepción parecía ser responsabilidad de la mujer. Mas esto asimismo lleva camino de concluir pronto. Científicos del BioMed y de la Universidad de Washington, los dos en Estados Unidos, trabajan con 2 pastillas anticonceptivas masculinas que han pasado las pruebas de seguridad. Procuran lo mismo que las femeninas, seguridad y que el deSeo sexual no se vea reducido. Si bien todo vaya bien, van a tardar por lo menos diez años en estar en el mercado, eso sí, qué más va a dar, la anticoncepción masculina ya llega con muchos siglos de retraso, unos años más no importa.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *