Soria encabeza la subida del paro mas prosigue con la menor tasa de España
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Soria encabeza la subida del paro mas prosigue con la menor tasa de España

Soria padeció un fuerte incremento del paro en el último año, de hasta mil trescientos personas, lo que le sitúa como la tercera con peor evolución en el último año solo tras Ceuta y Melilla. La provincia llegó a tres mil doscientos desempleados, mas todavía de este modo sostiene la menor tasa de paro de España.

El INE (Instituto Nacional de Estadística) publicó el día de ayer los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) pertinente al cuarto trimestre de dos mil diecinueve. El idílico cuatro con treinta y cinco por ciento de paro en Soria de hace solo un año pasa a la historia y solo Ceuta y Melilla aumentan el desempleo a más ritmo, si bien hay detalles parcialmente positivos.

La evolución podría parecer muy grave, aunque el de dos mil diecinueve es el segundo mejor cierre de año en la última década. Supone un incuestionable paso atrás mas prosigue distanciado de los años de crisis y repite precisamente los tres mil doscientos parados del periodo julio-septiembre, con lo que no hubo un efecto de desarrollo tras terminar el verano. El inconveniente no reside tanto en unas cantidades asumibles como en el cambio de tendencia. El siete con veintitres por ciento de tasa de paro es todavía la menor de España y solo Álava y Guipúzcoa están a menos de un punto.

Curiosamente, si bien la cantidad final entre trimestres es exactamente la misma, hay una alteración clara por sexos. Al tiempo que se pasa de mil quinientos a mil trescientos parados varones en un trimestre, entre las mujeres se medra de mil setecientos a mil novecientos paradas. El paro empieza a ensañarse con este último colectivo, que en el último año gana mil paradas.

En lo que se refiere al número de ocupados, los datos señalan que se han perdido mil doscientos en un trimestre. Sin embargo en este género de comparativas hay que tomar en consideración la temporada del año de cada dato, lo que puede explicar que de los cuarenta y 2 y seiscientos trabajadores del tercer trimestre se haya pasado a cuarenta y uno y cuatrocientos.

En verdad, en el análisis interanual esta cantidad de trabajadores activos es la segunda más alta de la década, solo superada por dos mil diecisiete. Por servirnos de un ejemplo con respecto a los últimos acompases de dos mil dieciocho, se ha crecido en cuatrocientos personas. Si se desestacionaliza, el dato no es tan negativo como pudiera parecer si bien supone frenar la fuerte subida de dos mil quince-dos mil diecisiete.

Por campos, la agricultura se sostiene en cuatro mil trescientos trabajos en la comparativa entre trimestres, mas gana novecientos si se equipara con los últimos acompases de dos mil dieciocho. La industria está de enhorabuena al ganar doscientos trabajadores en un trimestre y llegar a nueve mil quinientos, mejor cifra de un último trimestre en Soria cuando menos en la última década. En la comparativa interanual son quinientos más de ocupados.

El caso de la construcción es diametralmente opuesto y con dos mil trescientos trabajadores marca el peor cuarto trimestre en diez años, menor aun que en años de fuerte crisis como en el periodo dos mil diez-dos mil doce. Pierde cien trabajos en un trimestre y quinientos en un año.

Las cantidades absolutas de mayor calado las tiene el campo servicios –lo como fortalece la idea de que la estacionalidad del empleo influye mucho en estos casos– y deja resultados dispares. Pierde mil cuatrocientos trabajos desde el final del verano hasta quedarse en veinticinco.300 ocupados; y en la comparativa interna desciende en cuatrocientos. No obstante, es la segunda mejor cifra de la década en una cuarta parte trimestre del año, solo mejorada exactamente por dos mil dieciocho. Con respecto a los inactivos, pasan de ser veintinueve y novecientos en el tercer trimestre a treinta y uno y trescientos en el cuarto. Eso sí, en comparación con cuarto trimestre de dos mil dieciocho hay mil quinientos inactivos menos. En parte la subida entre trimestres se explica en el capítulo de estudiantes, que pasan de cuatro mil ochocientos a cinco mil cuatrocientos al terminar el verano.

Los retirados medran en solo 3 meses de dieciseis.900 a dieciocho y ochocientos al tiempo que las personas perjudicadas por incapacidad permanente dismuyen dos mil quinientos a mil novecientos entre el tercer y el cuarto trimestre. Un variación por lo menos sorprendente. En lo referente a tareas del hogar, hay un leve descenso en cien personas hasta dejarlo en cinco mil cien.

MÁS ACTIVOS EN UN AÑO

En comparación con número de activos, esto es, personas en predisposición de trabajar estén activas o bien paradas, la evolución tiene 2 caras. En la comparativa entre trimestres se han perdido una fuerza de trabajo equivalente a mil trescientos entre el tercer y el cuarto trimestre, lo que deja la última cifra en cuarenta y cuatro y seiscientos personas. La diferencia puede obedecer a que el tercer trimestre se corresponde con el verano, cuando muchos estudiantes se incorporan de forma temporal al mercado de trabajo, al tiempo que en el cuarto se reanudan las clases.

No obstante, en la comparativa interanual sube de forma fuerte esa cifra. En el último trimestre de dos mil dieciocho había cuarenta y 2 y ochocientos personas en predisposición de trabajar o bien hacíéndolo. Los trabajadores entre dieciseis y diecinueve años son apenas quinientos, prácticamente testimoniales. El conjunto de veinte a veinticuatro años, teóricamente relevo en una provincia muy avejentada, alcanza su máximo en una cuarta parte trimestre desde dos mil trece al situarse en dos mil cuatrocientos personas.

Además de esto, entre los mayores de cincuenta y cinco años se marca el máximo histórico del periodo con más de once personas. Como contrapunto, entre los veinticinco y los cincuenta y cuatro años se alcanza el mínimo de la década. Esencialmente, hay más trabajadores jóvenes y mayores mas menos de mediana edad.

La restauración laboral pasó de largo el año pasado en Castilla y León. La cantidad de parados aumentó en mil quinientos personas a lo largo de dos mil diecinueve (el uno con veintiuno por ciento ) lo que ubica la cola total del desempleo en ciento veintiseis mil seiscientos demandantes, conforme los datos de la EPA.

El estancamiento en la Comunidad contrasta con el cómputo en el conjunto del país, donde merced al dinamismo del cuarto trimestre el número de desempleados se redujo en el último año en ciento 12 mil cuatrocientos personas (un recorte del tres con cuatro por ciento ) hasta los prácticamente tres con dos millones de demandantes al terminar el año.

La cantidad de ocupados en Castilla y León se sostiene sobre el filo del millón, al acrecentar en trece y cien personas a lo largo de los últimos 12 meses, lo que supuso añadir al mercado de trabajo a la mayor parte de los nuevos activos (catorce y setecientos más en el último año, un aumento atractivo en el contexto de pérdida de población). En toda caso, esa creación de empleo en la Comunidad (del uno con treinta y dos por ciento el año pasado) queda ensombrecida por el mejor ritmo de desarrollo en el conjunto del país (donde la ocupación aumentó el dos con seis por ciento ) con cuatrocientos 2 mil trescientos ocupados más que ubican el volumen de trabajadores al filo de los veinte millones de personas en España.

En consecuencia, la tasa de paro se sostiene en Castilla y León en el once con dos por ciento (baja solo una centésima de punto en el último año). Ese porcentaje prosigue siendo inferior a la media de España, si bien el conjunto del país consigue reducirla con más fuerza (cae al trece con setenta y ocho por ciento tras recortar prácticamente 7 décimas en estos 12 meses).

EL CASTIGO FEMENINO

Por géneros, el paro castigó el año pasado solo a las castellanas y leonesas (sube el dos con seis por ciento entre las mujeres y lanza mil setecientos nuevas desempleadas) frente al ligero recorte del desempleo en el colectivo masculino (del 0,34 por ciento tras sacar del Ecyl a doscientos hombres).

En general, Soria, Segovia y León son los 3 territorios del país donde el paro más aumentó el año pasado. Encabeza el ranking la provincia soriana al no poder integrar su mercado de trabajo a su creciente población activa. En Segovia el desempleo medra el treinta y 2 con treinta y cinco por ciento , con dos mil doscientos personas más, y en León el veinticinco por ciento , con cinco mil cuatrocientos demandantes nuevos en el último año. El paro asimismo aumentó en Salamanca (siete con sesenta y nueve por ciento ), Ávila (cuatro con diecisiete por ciento ) y Zamora (0,9 por ciento ), al acrecentar sus colas del Ecyl en mil cuatrocientos, cuatrocientos y cien personas, respectivamente.

La otra cara de la moneda la pintan Palencia, Burgos y Valladolid al reducir su cifra de desempleados. La provincia palentina es la que registra la mejor evolución de todo el país, una bajada del treinta y ocho con treinta y dos por ciento que dejó sacar del paro a cuatro mil cien paisanos. Burgos, con una bajada del quince con setenta y uno por ciento y tres mil demandantes menos, firma otra buena evolución. Y Valladolid, con dos mil trescientos parados menos, reduce su cola un ocho con setenta y ocho por ciento . En el caso de la provincia pucelana cerró el año con veintitres y novecientos parados y una cota de desempleo del nueve con treinta y siete por ciento , las cantidades más bajas desde el tercer trimestre de dos mil ocho. Asimismo su volumen de ocupados representa el mejor dato de la década, con doscientos treinta y mil seiscientos trabajadores, la cantidad más elevada desde el tercer trimestre de dos mil nueve.

Por campos, es el de los servicios el que incorpora al mayor volumen de desempleados en Castilla y León, con cuatro mil parados más al acabar el año, lo que representa un aumento anual del nueve con seis por ciento . Otros dos mil seiscientos nuevos desempleados procuran su primer empleo, un apartado que medra el cuatro con uno por ciento . En frente de esos incrementos, los ámbitos de la agricultura y la construcción dismuyen sus filas de parados. Porcentualmente, un treinta y ocho con uno por ciento y un treinta y cinco con siete por ciento , respectivamente. En términos absolutos, el campo saca a dos mil cuatrocientos personas de las listas del Ecyl mientras que la construcción hace lo propio con otras dos mil quinientos.

Tanto el ámbito público como el privado crearon empleo el año pasado mas las administraciones lo hicieron con mayor fuerza. El cómputo anual dejó siete mil cien empleados más en el campo público, un incremento del tres con setenta y seis por ciento (y eso a pesar de la destrucción de dos mil novecientos puestos públicos a lo largo del cuarto trimestre). Mientras, el campo privado produjo empleo tanto en el último trimestre de dos mil diecinueve (mil novecientos puestos más) como en todo el ejercicio (seis mil cien ocupados más, un incremento del 0,76 por ciento ).

Donde se recortó la utilización es entre los autónomos:el año cerró con ciento ochenta y mil cien trabajadores por cuenta propia en Castilla y León, ocho mil seiscientos menos que en el último mes del año de dos mil dieciocho, lo que supuso un recorte del cuatro con cincuenta y tres por ciento .
En lo que se refiere a los índices de precariedad, la temporalidad aumentó de forma notable en el campo público:hay cincuenta y seis y cien asalariados con empleo temporal en Castilla y León, cuatro mil doscientos más que un año ya antes (un ocho con nueve por ciento más). Asimismo aumentó –aunque en menor medida– la contratación temporal en las compañías).

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