Economía

Un año negro para la aviación

El dieciseis de octubre de mil novecientos cuarenta y siete, un «Bristol-170» de la compañía francesa «Transport Aeriens Internacionaux» que efectuaba la senda Marsella-Orán (Argelia), se estrelló a la altura de Cartagena con cuarenta y tres pasajeros y tripulantes abordo. Murieron cuarenta y uno. Un fallo en uno de los 2 motores lo tiró al mar cuando trataba de ganar la costa de España en pos de un campo de fortuna. El «Bristol» era en aquel instante uno de los aeroplanos de transporte más modernos, un jalón de la industria británica –lo emplearon Iberia y Aviaco–que podía transporta hasta doce de vehículos en su bodega inferior y hasta cuarenta pasajeros en la superior. Puesto que bien, se edificaron doscientos catorce aparatos y se perdieron en accidentes sesenta y ocho, con trescientos ochenta y cinco ocupantes fallecidos. Una tasa de siniestralidad frecuente en los aparatos de la temporada que transformaba el viaje en aeroplano en una azarosa aventura, que, además de esto, no estaba al alcance de todos y cada uno de los bolsillos. Sí, el desarrollo de la aviación comercial no ha sido un camino de rosas mas la experiencia amontonada lo ha transformado en el medio de transporte más seguro. Hay, puesto que, que poner en perspectiva el mal dato de dos mil dieciocho, año negro para la aviación, indudablemente, en el que murieron quinientos sesenta y uno personas en dieciocho accidentes, esto es, un novecientos por 100 más que el año precedente. Es un ejercicio singular, asimismo, pues se registraron 3 catástrofes con muchas víctimas y una de ellas, la del «Boeing setecientos treinta y siete-MAX» de Lion Air, que se estrelló tras despegar de la ciudad de Yakarta (Indonesia) el veintinueve de octubre, con ciento ochenta y nueve personas abordo, fue prólogo de la crisis de la compañía de Norteamérica. El Boeing indonesio tenía solo 3 meses de antigüedad, mas otro modelo del mismo fabricante, un «B-setecientos treinta y siete-200», operado por Cubana de aviación, llevaba volando más de treinta y ocho años, Se estrelló el dieciocho de mayo al despegar de La Habana y murieron ciento doce de sus ciento trece ocupantes. otro accidente grave fue el del «Il-76», de fabricación rusa y en servicio en el Ejército de Argelia que se estrelló el once de abril con doscientos cincuenta y siete personas abordo, todas y cada una fallecidas. El aparato llevaba una cuarta parte de siglo en servicio. La convivencia en los cielos de aeroplanos comerciales que se llevan hasta cincuenta años de diferencia, con tecnologías y sistemas operativos tan dispares, puede parecer extraño, mas lo que determina la seguridad no es la edad del aparato sino su mantenimiento y la instrucción de los pilotos y obreros de tierra se ajuste a las reglas.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *