un exdirector del FBI alarma sobre la “guerra mundial” que se libra en la red
Economía

un exdirector del FBI alarma sobre la “guerra mundial” que se libra en la red

Letrado, juez, agente singular del FBI y directivo del FBI entre mil novecientos noventa y tres y dos mil uno y ahora vicepresidente y directivo general de la firma de asesoría y consultoría financiera AlixPartners. Louis Freeh, uno de los grandes referentes en materia de seguridad de los U.S.A., ha alertado sobre las amenazas que ocurren en la red a lo largo del congreso de ciberseguridad Acronis #Cyberfit Summit dos mil veintidos festejado los días siete y ocho de noviembre en la ciudad de Miami (Florida).

En los veintiseis años que trabajó para el Gobierno de USA vivió el nacimiento de las vías de comunicación en línea y padeció asimismo el azote de los primeros ciberatacantes. A lo largo de su intervención, Freeh explicó que en mil novecientos setenta y cinco, cuando entró a ser parte del escuadrón contra el crimen organizado en Nueva York la comunicación era muy simple: radio y llamadas telefónicas. No solo era simple, sino era simple de rastrear pues los criminales apenas tenían conocimientos para acorazarse frente a las investigaciones gubernativos. El exdirector del FBI pone el ejemplo de dos miembros de organizaciones delincuentes que se pasaron noventa días susurrando por teléfono pensando que estarían protegidos si les pinchaban las llamadas.

Otros como el mafioso “Big Mike” forzaban a que las personas que le ofrecían sobornos estuviesen prácticamente desnudas para revisar que no tuviesen micrófonos. Lo que no sospechaba este “gangster” es que Louis Feech, por aquel entonces agente de incógnito, trabajó a lo largo de una temporada en su bar de Brooklyn hasta el momento en que compendió la suficiente información para detenerlo.

Cuando comenzó la comunicación digital las amenazas asimismo migraron a estos canales y se hicieron más complejas. No obstante, el mayor obstáculo para perseguir las actividades ilegales on line fue, en un comienzo, el propio Gobierno. Tanto líderes republicanos como demócratas se opusieron a mudar la ley para poder rastrear la ciberdelincuencia, una fase de negación que llegó a su fin cuando se generaron los primeros grandes ataques.

Louis Freeh, exdirector del FBI
Louis Freeh, exdirector del FBI FOTO: Acronis

Ahora, la lucha contra el crimen es aún más compleja. “No es una exageración llamarlo guerra mundial”, defendió Louis Freech, ya que la amenaza de la ciberdelincuencia tiene múltiples dimensiones: política, económica, estratégica, militar… A esto se aúna un enorme nivel de negación sobre la gravedad del inconveniente. El exdirector del FBI lleva veinte años trabajando en el campo privado y su larga experiencia le ha llevado a terminar que “en el ámbito corporativo la negación de las amenazas de ciberseguridad es elevada. Las empresas saben que es un inconveniente, mas no desean apostar por invertir, por captar talento, por adoptar medidas de defensa y la mayor parte no tiene un directivo asignado responsable de la ciberseguridad”. Sin embargo, el panorama no es tan deprimente, ya que hay soluciones, como la plataforma cloud de ciberprotección de Acronis, Acronis Cyber Protect Cloud, apuntó.

“Los ciberatacantes cada vez se organizan más y son más complejos por lo que la protección debe evolucionar”, destacó Louis Freech, que puso como un ejemplo la reciente detención de autor de Racoon Infostealer, una popular oferta de “malware como servicio” que asistía a sus “clientes” a hurtar claves de acceso y datos financieros. Su autor, Mark Sokolovsky, de veintiseis años, está aguardando la extradición de los Países Bajos a los USA tras ser detenido merced al rastreo de las fotografías de viaje que subía su compañera en Instagram.

Mas ya antes de su detención Sokolovsky amontonó un enorme trofeo. Conforme el Departamento de Justicia de EE UU, los agentes del FBI han identificado más de cincuenta millones de credenciales y formas de identificación únicas (direcciones de e-mail, cuentas corrientes, direcciones de criptomonedas, números de tarjetas de crédito, etc.) robadas con la ayuda de Raccoon.

Por otra parte, Louis Freeh asimismo alertó sobre el peligro que suponen las criptomonedas. “Las monedas digitales están transformanodo el mercado negro”, apuntó. En verdad, prácticamente la mitad de las transacciones con bitcoin están asociadas a actividades ilegales.

Si la ciberdelincuencia fuera una economía, sería la tercera del planeta tras U.S.A. y China. El treinta y cinco por ciento de las organizaciones del planeta han sido víctimas de algún género de ataque de ransomware y el impacto económico sube. En dos mil quince, los delitos cibernéticos ocasionaron daños por un valor de tres billones de euros, en dos mil veintiuno de seis billones (el equivalente a once millones por minuto) y en dos mil veinticinco superará los diez billones. El costo medio de una brecha de seguridad en dos mil veintidos es tres millones dólares estadounidenses (afín en euros), incluidos daños, destrucción de datos, hurto de dinero, pérdida de productividad, hurto de la propiedad intelectual, hurto de datos personales financieros, fraude, investigación y daño reputacional.

Para avanzar cara la ciberprotección del futuro, el exdirector del FBI estima que las compañías deben adoptar una actitud más proactiva, apostar por soluciones fiables y fáciles como las que ofrece la compañía de ciberseguridad Acronis y resguardar todas y cada una de las operaciones de los clientes del servicio. Las compañías que no cumplan con su obligación se encontrarán con la ley, advirtió Freech. En E.U. el Gobierno está avanzando cara la penalización de las compañías que no son responsables en concepto de ciberprotección. Por poner un ejemplo, este pasado mes de octubre, Joe Sullivan, exdirector de seguridad de Uber entre dos mil quince y dos mil diecisiete, fue condenado por un tribunal federal estadounidense por encubrir una brecha en dos mil dieciseis. “Este es el principio de las acciones legales”, concluyó el especialista en Seguridad .

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