Una copa de vino al día ya no resguarda al corazón
Salud

Una copa de vino al día ya no resguarda al corazón

En la Medicina, todos y cada uno de los días se le da la vuelta a algo. Y esta semana le toca al alcohol. Tras años en los que se pensaba que el alcohol, consumido moderadamente, asistía a eludir un accidente cerebrovascular, llega un mega estudio que ha contado con la participación de ciento sesenta voluntarios y afirma lo opuesto.

De esta manera, esta vez, “The Lancet” recoge los datos del trabajo de la doctora Iona Millwood, de la Unidad de Investigación de Salud de la Población del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Oxford (R. Unido). Ha investigado la genética de individuos en Asia oriental y ha hallado que, en buena medida, el alcohol aumenta de manera directa la presión arterial y las posibilidades de padecer un derrame cerebral.

Hasta el momento, conocía que las tasas de apoplejía aumentaban con el consumo excesivo de alcohol, mas no se sabía si aumentaban o bien reducían con el consumo moderado. “El empleo de la genética es una forma novedosa de valorar los efectos del alcohol en la salud y de determinar si el consumo moderado de alcohol es verdaderamente protector o bien si es levemente perjudicial. Nuestros análisis genéticos nos han ayudado a entender las relaciones de causa y efecto”, explica Millwood.

¿Por qué razón ahora?

Un reto ha supuesto el estudio de quinientos mil de personas, en el que se ha encontrado 2 marcadores genéticos (rs671 y rs1229984), como revelan los estudiosos de la Universidad de Oxford, la Universidad de la ciudad de Pekín y la Academia China de Ciencias Médicas. Se efectuó un seguimiento de más de diez años en los que se les preguntó sobre su consumo de alcohol.

En más de ciento sesenta de estos adultos, los estudiosos encontraron las variaciones genéticas que dismuyen substancialmente el consumo de alcohol. De los hombres con mediciones genéticas, prácticamente diez tuvieron un derrame cerebral y dos.000 tuvieron un ataque cardiaco a lo largo del tiempo de análisis, con lo que se precisa más información sobre los ataques cardiacos.

El maestro Zhengming Chen, coautor y miembro del Departamento de Salud de la Población de Nuffield, Universidad de Oxford, mantiene que “no hay efectos protectores de la ingesta moderada de alcohol contra el accidente cerebrovascular. Aun el consumo moderado de alcohol aumenta las posibilidades de padecer un derrame cerebral. Los descubrimientos para el corazón los ataques fueron menos claros, con lo que planeamos compilar más patentiza”.

Datos específicos

Entre los hombres, estas variaciones genéticas ocasionaron una diferencia de cincuenta veces en el consumo promedio de alcohol, de prácticamente cero a más o menos 4 unidades (bebidas) al día. Las variaciones genéticas que redujeron el consumo de alcohol asimismo redujeron la presión arterial y el peligro de apoplejía.

De esta patentiza, los autores concluyen que el alcohol aumenta el peligro de padecer un derrame cerebral en más o menos una tercera parte (treinta y cinco por ciento ) por cada 4 bebidas auxiliares al día (doscientos ochenta gramos de alcohol a la semana), sin efectos protectores de la bebida ligera o bien moderada.

¿Y ?

Pocas mujeres en China toman alcohol (menos del dos por ciento de las mujeres en el estudio tomaban en la mayor parte de las semanas, y cuando tomaban consumían menos que los hombres), y las variaciones genéticas que ocasionan intolerancia al alcohol tenían poco efecto sobre la presión arterial o bien el peligro de apoplejía.

La población femenina en este estudio, por ende, da un conjunto de control útil, que ayuda a confirmar que los efectos de estas variaciones genéticas en el peligro de apoplejía en los hombres fueron ocasionados por el consumo de alcohol, no por algún otro mecanismo.

Para finalizar, los autores resaltan que sería imposible efectuar una investigación de esta clase en poblaciones occidentales, donde prácticamente absolutamente nadie tiene las variaciones genéticas relevantes. No obstante, estos descubrimientos sobre los efectos del alcohol en Asia habrían de ser aplicables a nivel global. En China, el alcohol consumido fue primordialmente de bebidas destiladas, mas aguardan que los descubrimientos se apliquen al alcohol en otras, como el vino.

La OMS (OMS) estima que en torno a dos,3 billones de personas en el mundo entero toman alcohol, con un consumo diario promedio por persona de treinta y tres gramos de alcohol puro al día. Eso equivale más o menos a 2 copas de vino de ciento cincuenta ml, una botella grande de cerveza (setecientos cincuenta ml) o bien 2 tragos de licor de cuarenta ml.

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