Economía

Uno de cada 3 negocios no llega al tercer año de vida

Emprender se ha transformado en uno de los verbos que está más de tendencia en España y una de las actividades preferidas por los trabajadores. A pesar de ello, no todos alcanzan el éxito, es más, el cincuenta por ciento de las ideas empresariales que ponen en marcha estos trabajadores no superan el quinto año y el cupo de 3 solo lo alcanza un sesenta y seis por ciento. En palabras del presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) Lorenzo Amor, “uno de cada 3 emprededores autónomos no llega al tercer año, o sea, ya antes de los 3 años se quedan en el camino ambiente a un treinta por ciento de los proyectos”.

En frente de esto, “hay que distinguir 2 cuestiones”, apunta Amor. En dos mil diecinueve, “el numero de ideas de emprendimiento se ha desacelerado”, y seguidamente, “la mayoría de ellas las han desarrollado personas mayores de cuarenta y cinco años”. En lo que se refiere a este último punto, Amor explica que “son personas que han sido jóvenes y fueron expulsadas del mercado de trabajo con una esencial experiencia y pertenecientes, seguramente, a una compañía financiera o bien telefónica con un enorme bagage”. Debido a esto, “no desean estar en el sofá de su casa, con lo que deciden arrancar un negocio que, en muchos, acaba en fracaso”. De este modo, a lo largo de los últimos 3 años, el número de autónomos en este país se ha disparado en un cincuenta por ciento, mas “ha descendido el dato de autónomos menores de treinta años”, agrega el presidente de ATA.

Desde dos mil trece hay una tendencia positiva para advertir las ocasiones de negocio y “ha habido una evolución en la mentalidad de los españoles cara la auto ocupación”, conforme Enric Serradell-López, maestro de los estudios de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC). De este modo, un seis,4 por ciento de la población adulta de España es emprendedora. Una tendencia que se ve reforzada por el hecho de que prácticamente la mitad de la población de entre dieciocho y sesenta y cuatro años estima que tiene los conocimientos, las habilidades y la experiencia para emprender, y llega al ochenta y cuatro por ciento en todos los que están implicados en las actividades emprendedoras, conforme el último informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM).

Esta activa de creación de emprendedores no prosigue exactamente el mismo curso que la de destrucción de empleo. En este sentido, conforme el informe, la vida media de las compañías emergentes españolas ronda los tres años, al tiempo que en Europa roza los 4. Los primordiales obstáculos con los que se encuentran estas empresas son, entre otras muchas cosas, el campo por el que apuestan, la financiación precisa y la meta del producto que comercializan. Y no todo es compatible. De esta manera, España cuenta con una de las tasas de creación y destrucción de empresas más altas de las grandes economías europeas, solo superada por el R. Unido. En frente de esto, Serradell-López explica que se debe al hecho de “copiar a Silicon Valley cuando no se comparte exactamente la misma cultura empresarial”. Los aspectos culturales “son muy importantes”, apunta, y una de las peculiaridades de la cultura emprendedora en USA “es la del reconocimiento al descalabro, o sea, el descalabro se ve como un punto más en el recorrido del emprendedor y se valora positivamente”.

Claro que, “si emprender fuera garantía de éxito no habría solo tres millones de emprendedores en España, sino serían seis millones”, específica Amor. Podemos destacar asimismo que en los últimos 3 años, en España, «las mujeres emprendedoras autónomas han tenido más éxito que los hombres, pues “este colectivo ha superado el sesenta por ciento del desarrollo en materia de emprendimiento autónomo. Aun hay pero mujeres autónomas que en el año dos mil ocho, y menos varones que en ese año”, concluye Lorenzo Amor.

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